Las separaciones y divorcios aumentan cada año en nuestro país, así como el número de personas mayores de sesenta años que deciden vivir independientes de la que, hasta ahora ha sido su pareja. Bastará con que uno de los cónyuges no desee continuar casado para solicitar el divorcio, sin que el otro pueda oponerse. La esperanza de vida cada vez mayor, los perjuicios y miedos van desapareciendo o disminuyendo y la mayor parte de las personas, tengan la edad que tengan procuran buscar la felicidad o, al menos lo que más se le parezca.
Durante décadas los matrimonios han aceptado la convivencia; se han conformado, se han resignado o, simplemente, se han callado. Pero todo cambia y evoluciona, y las personas jóvenes o mayores, ansían la tranquilidad y no pierden la ilusión por vivir su vida a su manera (...). Cuando se llega a un punto en el que desaparece todo lo que hacía del matrimonio una pareja feliz, es mejor mirar de frente a la situación y encarar el, problema (...).
También es cierto que a edades avanzadas, suele ser el hombre quien decide separarse –lo confirman las estadísticas-, y ellas quedan con un sentimiento de culpa, de falta de abandono, de fracaso y soledad. Generalmente los hombres rehacen su vida con más facilidad, en numerosas ocasiones porque no saben estar solos. Quizá las mujeres sufren más en los procesos de separación o divorcio, pero cuando se encuentran solas siendo mayores, llevan mejor la infraestructura de su vida (...).
Para superar una separación o un divorcio, sobre todo hay que buscar una ilusión, una motivación, algo que dé ganas de seguir haciendo cosas. Lo mejor es rodearse de apoyo y conocer gente nueva y encontrar actividades de ocio que diviertan y entretengan. Normalmente el hombre busca una motivación externa, precisa sentirse útil, si hace poco que se ha jubilado puede que manifieste esa necesidad de actividad, de acción. En cambio las mujeres se refugian en los nietos, no tanto en los hijos, ya que estos no suelen apoyar que los padres se separen a esas edades. Hay que concienciarles de que el fin y el comienzo del amor no tiene edad, de que todos tenemos el derecho a ser felices (...).









