Joaquín Ramón García
 

DESPUÉS DEL PARTO

 
Viernes 1ro de abril de 2016 0 comentarios
 

Os voy a contar una historia que llegó a mí conocimiento hace varios años. No sé quién me la contó, en el caso de que lo hiciera alguien, o si la leí en algún libro o revistas, o si me la inventé, que todo es posible. Hace unos días la publiqué en Facebook, ahora os la cuento. Dice así:
“En el vientre de una madre se encontraban dos bebés. A uno, lo llamaré Lunes y al otro lo llamaré Martes.
- Lunes le preguntó a Martes: ¿ Tu crees que hay vida después del parto ? * -Martes le respondió: Claro que sí. Tiene que haber algo después del parto. Tal vez estemos aquí para prepararnos para lo que vendrá más adelante. * -Tonterías, le dice Lunes, me parece imposible, además ¿ que clase de vida sería esa ? * -Martes, tras observar a su hermano, le dice: No lo se, pero deduzco que habrá más luz de la que hay aquí. Tal vez podamos caminar con nuestras propias piernas y comer con nuestras bocas. Posiblemente tendremos otros sentidos que no podemos entender ahora. * -Lunes, le contestó: Eso es un absurdo. Caminar es imposible y comer con la boca parece ridículo. El cordón umbilical nos nutre y nos da todo cuanto necesitamos. El cordón umbilical es lo más importante para nosotros. La vida después del parto es imposible. * -Martes, seguía diciendo: Bueno, yo pienso que hay algo y tal vez sea diferente a lo que tenemos aquí. Tal vez ya no necesitemos de este tubo que nos alimenta. * -Lunes dijo: Tonterías, además, de haber realmente algo de vida después del parto, ¿entonces por qué nadie regresó de allí para decirnoslo ? El parto es el fin de la vida y tras él no hay nada más allá de lo oscuro, silencio y olvido. El parto no nos llevará a ningún lugar. * -Martes, apostilló: bueno , yo no lo se, pero con seguridad vamos a encontrarnos con mamá y ella nos cuidará”. * -Lunes, seguía en sus trece: Mamá, mamá, mamá, ¿ tu realmente crees en mamá ? Eso es ridículo. ¿Si mamá existiera, dónde está ella en este momento ? * -Martes le contestó: Seguro que ella está alrededor nuestro. Estamos cercados por ella. De ella nosotros somos, de ella vivimos, sin ella este mundo no sería y no podría existir. * -Lunes le contestó: Bien, eso lo dices tu. Yo no puedo verla, entonces es lógico pensar que no existe. * -Martes le dijo: Mira, a veces, cuando tu estás en silencio, yo me concentro mucho y realmente escucho algo que me llega al corazón. Es una voz dulce, amorosa, que me habla despacio y me cuenta cosas bonitas . Me dice que me quiere más que a nadie en el mundo y que me espera con los brazos abiertos. Percibo su presencia y las ganas de reunirme con ella. No sé cómo será ella, pero seguro que ha de ser muy dulce, capaz de dar su vida por la mía y por la tuya aunque no creas en ella. Por eso soy feliz, porque sé que cuando llegue la hora del parto, yo me reuniré con ella, me abrazará, me besará y me dirá, apretándome contra su pecho, “hijo mío, cuánto te quiero.””

 

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