Querida Dolores:
La coral está triste. Todos sentimos tu pérdida. Para tdos los componentes de nuestra coral has sido siempre una persona muy querida y estimada.
De corazón deseamos que, ahora, después de haber trabajado tanto por tu familia y por la coral encuentres la paz y la felicidad que tú te mereces.
Cantabas como los ángeles y sabemos que ahora cantarás con ellos en el cielo. Ya formas parte de esa coral celestial que, estamos seguros, te habrán recibido con un canto de esperanza y eterna alegría.
Dolores, gracias por todo lo que nos has dado. En la coral te recordaremos siempre con afecto y gratitud.









