Gaspar Bonmatí Bonmatí
 

Censura de prensa, radio y televisión

 
Viernes 14 de octubre de 2011 0 comentarios
 

Parece mentira que en el siglo XXI, en España, un país democrático y de derecho, y que todavía sí hay alguien que cree que no hay censura en la actualidad, que me diga cómo es posible que se ha sabido todo lo que pasa en Egipto, Libia, Pakistán, etc. y por qué los periódicos, radio ni televisión no han dicho nada sobre lo que pasa en Islandia. Es decir, sin noticias de Islandia: pues bien, gracias a Internet, hoy los que nos preocupamos un poco por lo que ocurre en otros países donde los ciudadanos son más conscientes y responsables que nosotros está ocurriendo lo que la prensa nos censura. En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno al completo, se han nacionalizado los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que éstos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su mala política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su Constitución.
Y todo ello de forma pacífica. Toda una revolución contra el poder que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer hechos durante dos años.
¿Qué pasaría si el resto de los ciudadanos europeos tomaran ejemplo? Ésta es, brevemente, la historia de los hechos:
Año 2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en la bancarrota.
Año 2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país.
Mediante una Ley se propone la devolución de la deuda a Gran Bretaña y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todas las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.
Año 2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la Ley a referéndum. En enero de 2010 el presidente se niega a ratificar y anuncia que habrá consulta popular. En marzo se celebra el referendum y el no al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos.
A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados abandonan el país.
En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva Constitución, que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la Constitución danesa.
Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual solo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas.
La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país.
Debiera ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.
Ésta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un Gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis y reescritura de la Costitución por los ciudadanos.
¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos? ¿Se ha comentado en las tertulias políticas radiofónicas? ¿Se han visto imágenes de los hechos por TVE? Claro que no.
El pueblo islandés ha sabido dar una lección a toda Europa, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo. El 14 de julio se publicó en la revista Economía que 4 cajas y 1 banco habían obtenido un suspenso: la CAM, presidida por Modesto Crespo; Catalunya Caixa, presidida por Manuel Rosell; UNNIM, presidida por Jaume Ribera; España Duero, presidida por E. del Campo y Banco Pastor, presidido por José María Arias. ¿Han sido juzgados?, ¿están e prisión? Verdad que no. ¡Oh!, acaso también somos responsables los ciudadanos de a pie. ¿Dónde están las inyecciones de las ayudas públicas y del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB)?.
En Islandia, al día de hoy, se les está juzgando y condenando por su mala gestión y posibles delitos de malversación. En España, ¿cuándo?

Gaspar Bonmatí Bonmatí

 

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