Juan Apóstol Soler
 

CATÓLICOS

 
Miércoles 31 de marzo de 2010 0 comentarios
 

Desde que empezó la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, se han acentuado las críticas que ya empezaron en la anterior contra la Iglesia Católica y, por ende, contra los católicos, especialmente, puesto que lo único que hacemos es seguir las consignas que nos transmite el Papa, los Obispos y los sacerdotes, siempre amparados en los Evangelios. Ese contrastado odio a todo lo que huele a catolicismo, se hace incomprensible por parte, sobretodo, del Partido Socialista. Personajes de relevancia en dicho Partido, como pueden ser, entre otros, Bono y José Blanco, se jactan de decir, cada vez que tienen ocasión, que son católicos. No soy quien para llevarles la contraria, pero con lo que a mí me han enseñado, sí que puedo decirles a esos dos señores como a otros tantos que presumen de lo mismo, que están completamente equivocados. Y aquí no vale escudarse en el conservadurismo- progresismo de la Iglesia y sus responsables, aquí lo que importa y nos debe de guiar a los católicos es seguir la palabra de Dios y de nuestra Santa Madre Iglesia, y si no se está conforme con ello, podrán decir que son católicos y hasta pueden creérselo, pero de eso a ser católico de verdad, va una gran diferencia. La Iglesia Católica llama a todo el mundo y cada cual es libre de oírla o no; no es necesario disponer de carné ni pagar cuota mensual, pero eso sí, lo que no podemos pretender es adaptarla a nuestra conveniencia. La Iglesia Católica es como es, y en ella caben todos los que quieran seguirla; a nadie obliga, ni a nadie fuerza. Cada uno elige lo que quiere. Reirse del Papa como se hace en determinados medios bajo la batuta de los socialistas, es pecar de cobardía, porque saben que su Santidad no les va a responder, y en ello se escudan. Que hagan lo propio, si se atreven, con los islamistas, mahometanos, musulmanes, etc. Les falta valor, porque saben de sobra lo que les espera. Y, mientras, Zapatero, el hipócrita número uno, es capaz de cualquier cosa, quitar crucifijos y dar las órdenes y esconderse, alguna tal Yolanda Hernández, se escuda en las miserias africanas para apuntarse a la Ley del Aborto. Lástima que las madres de algun@s fuesen contrarios a dicha Ley.

Juan Apóstol Soler

 

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