En estas fechas de Navidad, no se puede olvidar a la gente enferma.
No se debe olvidar durante todo el año.
Por eso estamos aquí enfrentados al dolor, que en el fondo debe convertirse en una crónica de amor para todos.
A veces queremos cambiar de eje, pero el eje sigue siendo el mismo-
Ese corazón en la mitad del pecho.
Corazón para todo
Corazón para vivir
Corazón para amar
Corazón para convivir
Corazón para sobrevivir
Corazón para compartir.
Gracias a todos los socios, colaboradores y voluntarios. Todos juntos hacemos que la AECC sea cada día más grande.
Porque la amistad de todos es un tesoro, y saber agradecerla una gran virtud.
Asociación Española Contra el Cáncer
María Asunción Tena y
todo el equipo de voluntarios









