Querido Paco Murcia, gracias. Gracias porque el tiempo que gozamos de tu compañía nunca podremos olvidarlo, pues siempre fuiste un hombre con una sonrisa fácil y amigo de tus amigos, en tí no había dobleces, eras sencillo, como suelen serlo los hombres de la huerta, pues no en vano Benejúzar fue tu cuna.
Gracias, porque cuando la Cofradía del Santísimo Cristo de la Agonía era solo un sueño para todos nosotros, tú lo convertiste en proyecto y no solo eso, lo convertiste en realidad. Si bien es verdad todos teníamos ese anhelo de sacar en la Semana Santa santapolera al Cristo, no es menos cierto que no teníamos ni un duro, solo teníamos eso…un sueño.
Tú, decididamente, y sin pensarlo dos veces, lo poco que tenías lo pusiste a disposición de Carmen “la Carbonera”, para que comprase las telas necesarias para las bestas, las capas, los fajines, los guantes, los faldones para las andas y, como no podía ser de otra forma, pusiste a disposición del incipiente presidente, Juan Antonio Soler, el dinero suficiente para que se comprasen los tambores y timbales, para que el Cristo saliese a la calle con una banda de tambores. Si bien es cierto que la Cofradía con mucho sacrificio te liquidó cuanto pusiste, no es menos cierto que tuvo que pasar un tiempo, pues el dinero que se recogía era de rifas, lotería y aportaciones de algún que otro cofrade y tú nunca dijiste ni una sola palabra de cuándo se te iba a liquidar la deuda.
Os preguntaréis que a qué viene este recordatorio, resulta que cuando nos vamos de este mundo, todo el mundo suele decir “qué buena persona era”, incluso aunque no lo fuese dirían “en el fondo no era tan malo”. Paco, éste no es tu caso, tú fuiste un hombre bueno hasta el final.
A su viuda, a sus hijos y al resto de familiares, así como amigos y hermanos de la Cofradía, os digo que no estemos tristes, que si Paco se ha ido es porque Dios lo necesitaba para hacer una Cofradía nueva, en la Semana Santa del Cielo.
Francisco Carrillo Molina
Ex Secretario de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Agonía y Cruz del Mar









