La época en la que hemos sido educados centra toda su atención unas veces en el Derecho, o en la Economía, o en el Arte, o en el Deporte, o en la Ciencia. Pero hay una actividad que gestionamos mal, muy mal. ¿Cuál es? Vivir. Pero Vivir de verdad: ésa es la asignatura pendiente del tiempo actual. Hay épocas históricas –como la actual- que otorgan excesiva importancia al comercio, a la Arquitectura, a la Medicina, al Marketing, a la Moda, a la Literatura o al Diseño Industrial. ¡Qué equivocados estamos! No hemos aprendido a vivir. Porque lo demás (todos los elementos citados, y otros), es la ornamentación, el marco que rodea a la verdadera obra de arte que constituye nuestra vida. Hemos identificado a la magnífica pintura con el marco.









