Antonio Baile
 

ASAMBLEA IMPUGNADA

 
Viernes 26 de febrero de 2016 0 comentarios
 

Durante 2013, 2014 y 2015 un representante de cada comparsa nos hemos reunido periódicamente con la única finalidad de adaptar los estatutos de la asociación a la nueva legislación. Ese y no otro fue el mandato de la Junta directiva. Cuando por fin entregamos un texto consensuado, en un primer momento iba a aprobarse el mismo día que dábamos cuenta de las fiestas de 2015 pero no fue así y de hecho pregunté al secretario la razón; me comentó que se iba a aprobar más adelante.
De aquel proyecto le manifesté a la presidenta que había pequeñas cuestiones que contradecían la legislación a la cual estábamos adaptando los estatutos, su respuesta fue ¿y por qué no lo has dicho en las reuniones de la comisión? Contesté que en esas reuniones se votaban las propuestas y se aceptaban los resultados como no podía ser de otra manera pero que el día que se presentaran los Estatutos a los asociados iba a exponer las 3 ó 4 cuestiones que a mi parecer contravenían la Ley 1/2002 y 14/2008 así como al modelo de estatutos de la Generalitat por si procedía tenerlo en cuenta o no.
La sorpresa surge cuando hace 15-16 días la señora Presidenta dice en una reunión de la Junta directiva que su comparsa quiere cambiar una parte importante del articulado que ya se había consensuado, entre los cambios y según manifestó estaba la desaparición de la Junta General y sus atribuciones. ¿Cómo a 2 semanas vista comenta que su comparsa quiere modificar una parte importante del trabajo que nos ha llevado 3 años durante muchas noches, no menos de una treintena, a 7 personas? ¿Si unos asambleístas se quejan, irritan y me insultan con el beneplácito de la presidenta por perder una noche que no debo hacer yo que perdí más de 30 noches? Sólo he pedido que se cumpla la LEGALIDAD que es nada más y nada menos que uno de los pilares de la DEMOCRACIA. Esos asambleísta que me han crucificado y maldecido qué harían si semana tras semana asisten a reuniones de la Junta Directiva y comprueban que no se levantan actas de las mismas. Qué harían si en la reunión de hace 2 jueves se enteran que los cargos festeros van a subir al escenario el día de la Presentación del libro cuando en la asamblea ordinaria de final de año se quedó en que no, que los cargos subían el día del pregón. Qué dirían si en esa misma reunión el señor vicepresidente en tono desafiante te increpa y dice que sus cargos van a subir y que haber quién se lo impide; por supuesto que le dije que la asamblea es la que había decidido que los cargos sólo subieran el día del pregón. Su contestación fue “bueno vamos a lo que vamos y en junio ya hablaremos”.
Para acabar, hemos estado funcionado 30 años con unos Estatutos que han cubierto las expectativas, la adaptación a la nueva legislación realizada por la comisión era un buen trabajo y todos habíamos cedido una parte para conseguir el consenso. Por qué esa nueva, y desconocida hasta hace 15 días, propuesta de un nuevo articulado de Beduinos y de debatir y aprobar artículo a artículo. Eso podría resultar eterno en un foro de más de 80 personas sin establecer unas mínimas normas de funcionamiento. La impugnación es una manera de salvaguardar los valores de la Asociación y evitar el rodillo que quiere imponer la presidenta con su comparsa.

 

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