Qué es lo que no se ha dicho y comentado sobre esta activista, yo creo que queda poco por contar, con excepción del final que todos esperamos que sea feliz y provechoso para los saharauis.
Uno oye y lee los comentarios de los distintos periodistas e intervinientes de los distintos foros, desde la derecha que acusa al gobierno por haberla admitido. ¿Cuál hubiese sido la posición correcta?.
Lo claro y evidente es que los marroquíes han enviado a España algunos de sus responsables políticos, para hacer ver a la opinión pública, lo buena “ gente “ que son, y que ni ellos ni los españoles son los culpables de la situación de Aminatu, que es únicamente ella, la culpable por haberse “ declarado saharaui”. Es como si a un español le preguntan en una frontera ¿ que de dónde es? y respondiera, por ejemplo catalán. ¿ Que afrenta?
El día 10/12, oía por la radio al ministro de Justicia y decía “ que le habían dicho, que seguramente se verían camisetas con la fotografía de Aminatu, al estilo de las del Che Guevara”, como menospreciando la figura y las camisetas del Che. Vaya unos razonamientos políticos que nos daba semejante personaje.
Desde luego que Marruecos nunca ha podido pensar que este hecho pudiera tener tanta transcendencia mundial y que han convertido a Aminatu en una líder y referente mundial de los derechos humanos, por lo que no me extrañaría, fuera el nuevo premio Nobel de la Paz.
El hecho objetivo de esta situación es que Aminatu regresa de viaje de EE UU, donde le han dado un galardón y cuando regresa al Aaiún tiene que rellenar un documento, en el que suscribe que es saharaui . Que ofensa le origina al gobierno de Marruecos que deciden quitarle el pasaporte y volverla a enviar a Lanzarote, que es de donde procedía el vuelo y declararla apátrida.
Marruecos desde ese momento ha quebrantado El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU, ya que nadie puede ser privado del derecho a entrar en su propio país.
El culpable de este hecho es exclusivo del reino de Marruecos, donde están a años luz de una verdadera democracia, respetando los derechos humanos y donde ya Amnistía Internacional ha dado en diversas ocasiones sus opiniones en relación a esta Monarquía Feudal.
Joaquín Garrido Mena









