Tras la temporada estival,y ya de vuelta a la rutina del invierno en nuestro pueblo quería compartir con todos los santapoleros/as un hecho ocurrido este verano con el cuerpo de la Policía Local de nuestro pueblo. Un grupo de amigos regresábamos de una pedanía cercana,nos reunimos para celebrar una cena por la visita de otros amigos de hace años que vinieron a pasar el día con nosotros y en nuestro pueblo,Santa Pola. Bien, al regreso a Santa Pola paramos para despedirnos y un servidor volver a casa,con la maravillosa sorpresa que de repente se nos presentan como 3 coches de policía,uno de ellos era la que fue grúa municipal, y sin mediar palabra zarandean a uno de nuestros amigos,lo empujan al coche,cachean,registran bolso,todo esto mientras nosotros pedíamos una explicación del porqué ese trato y lo único que recibíamos eran unas malas palabras. Mientras ocurría esta increíble detención,me doy cuenta de que uno de los policías se aleja volviendo al lugar donde nos encontrábamos unos minutos mas tarde. Tras varios minutos de espera,de impotencia sin saber que pasaba y porqué,nos devuelven las llaves del coche y sin mediar palabra se montan a su grúa municipal arrancan y se largan,dejándonos ahí. Estos dos funcionarios son de los que llevan como 10 años en el cuerpo,según dicen,se pueden permitir hacer y deshacer lo que quieran,cuando quieran y les venga en gana, esto lo digo porque tras el suceso me acerqué a la Jefatura de la Policía Local para esclarecer lo que había sucedido justo a la entrada del pueblo,el Palmeral, cuales habían sido los motivos,con la grata sorpresa, de que me atendieron esta pareja de funcionarios, yo expuse que no me pareció correcta dicha actuación si en ese momento ya le habían comunicado de que mi amigo no era la persona que andaban buscando, al menos un”disculpen las molestias y sigan”, o una mera explicación. ¿Qué recibo a cambio? Bien,pues unas malas maneras de atenderme,un ego que no había manera de poder tratar como personas,dando mi opinión de los hechos,me decían que yo no era nadie para juzgar su trabajo,y que ellos hacían lo que les daba la gana,es decir,no se equivocan jamás por lo tanto no tienen que pedir disculpas ni perdón jamás,repito jamás. Me pareció indignante, me sentí impotente de ver que se estaban riendo delante de mi propia cara sabiendo que habían errado.
Pues sí, ésta es nuestra maravillosa Policía Local, la que reciben sus sueldos debido a los impuestos de todos los santapoleros/as, y las que van recibiendo medallitas y celebrando su día,mientras ellos se ríen de nosotros. No se puso denuncia a estos dos funcionarios porque la persona que recibió ese trato así lo pidió,para así olvidar los hechos, la vergüenza y el malestar ocasionado esa noche.
Javier Castro









