Quiero hacer referencia a un punto del artículo del departamento de seguridad ciudadana, que salió en este periódico con fecha 20 de abril referente al problema surgido con las colonias de gatos callejeros que se les alimenta en la vía pública.
Aunque soy amante de los animales, estoy absolutamente de acuerdo en que no se les debe de dar comida en las calles, y mucho menos junto a cafeterías, comercios, etc.
Comentan ustedes que son focos de infección, muchísimo más molesto y peligros es el olor putrefacto a alcantarilla que hay en la entrada de Gran Playa, junto al karaoke, se usan los lavapiés y a 40 metros es imposible estar allí, eso sí que es un foco de infección, no se entiende, las playas llenas con ese problema de sanidad tan grande.
Comento asimismo la vergüenza que siento al pasear por la avenida de Granada tanto por cafeterías como zona marítima y encontrarme con enormes excrementos de perros. El paseo les queda grande a muchos, y si se comenta el tema dicen que no hay papeleras.
Por favor, a quien corresponda, aunque sean provisionales, pongan algunas a ver si esas personas cambian sus costumbres. Eso sí que debiera de estar multado, pero con severidad y con un aporte económico, con seguridad, o bien el Ayuntamiento cogería el dinero, que hace mucha falta, o automáticamente se pasearía sin sortear cada montón de excrementos.
Llevo 24 años viviendo seis meses en Santa Pola, el pasado septiembre me encontré precisamente con el problema, de que al comenzar las obras del paseo los gatitos que llevaban años por la zona del barco quemado, les daban de comer y molestaban a los comercios, en dos días se solucionó. Poco a poco, como “el flautista de Amelín”, conseguí llevarles a las rocas del Náutico. Allí hay cinco a la entrada y cinco en el faro, donde se les pone pienso y agua en dos zonas discretas y limpias.
En el artículo, la policía recuerda que se ponen mutas si se les da comida.
Quiero recordarles que en su día les dije al Sr. Baile y Sr. Zaragoza que Santa Pola es un puerto pesquero y como tal son necesarios los gatos, pero controlados, para evitar bichos y ratas que destrozaban y roían la madera de los barcos.
Asimismo recuerdo que este Ayuntamiento nos prometió y cumplió colaborar con la Protectora de Bacarot con el fin de esterilizar, recoger y sanear los animales abandonados y callejeros, aunque en este momento, dadas las circunstancias en las que nos encontramos, se ha reducido la ayuda. Aunque según su director, Sr. Mérida, con el que mantengo trato personal y telefónico, me ha comentado que hacen y harán el mismo trabajo. ¡Cómo nos gustaría que algunas personas visitaran dicha protectora! Seguro que admirarían su labor con tantísimos gatitos y perros que cuidan con tanto cariño.
Comentan ustedes que han recogido en el 2011 194 animalitos. Sí es cierto han llamado y la protectora los ha recogido.
Cada vez que vengo, les llevamos dos o tres gatitos a esterilizar para evitar que proliferen. Su veterinario Pablo nos da pastillas para desparasitarles el intestino y jarabes para catarros y ojos malitos, a la vez que nos orienta en cualquier cosa que necesitemos. No nos importa pagar 40 euros o dar un donativo, ya que están muy necesitados.
Hay personas que no merecen multas, sino premios. El Sr. Tomás, una persona mayor que con su coche recorre las rocas del náutico con pienso y agua y más aún la Sra. Carmen, que a las 7 de la mañana viene de Elche en autobús cada 4 días a los espigones, lo mismo que Ernesto, Serafín, Vladimir, Dani, etc., Desde hace años.
Por favor, permitan que se ponga en las rocas pienso y agua, limpio y en sitios discretos que no molesten.
María de las Arenas









