En contestación a la carta publicada la semana pasada en esta misma sección por D. Javier Castro, y como concejal de Seguridad Ciudadana, me veo en la obligación de aclarar lo sucedido en el referido caso.
El día de los hechos, la Policía Local recibió una denuncia sobre un intento de violación a una menor, motivo por el cual se dispararon todas las alarmas y se puso en marcha inmediatamente un dispositivo para localizar al supuesto agresor. En una intervención rápida y eficaz, puesto que habían transcurrido escasos minutos, una de las patrullas localizó en la plaza de la Diputación un coche estacionado en cuyo interior se encontraba un hombre cambiándose los pantalones.
La descripción dada por la denunciante coincidía con la de este ciudadano en edad, aspecto físico e incluso en los colores de su ropa, lo que unido a lo sospechoso de su actitud cambiándose de ropa motivó que los agentes procedieran rápidamente a inmovilizarlo y retenerlo para su identificación, lo que en estos casos no está exento de nerviosismo y tensión, como es comprensible.
Transcurridos unos minutos, y una vez que se personó la denunciante para identificarlo, declaró que no era la misma persona que había intentado agredirla sexualmente, por lo que los agentes procedieron a dejar en libertad al ciudadano.
Desde estas líneas quiero mostrar mi más firme respaldo a la actuación de los agentes implicados, que realizaron un trabajo correcto, rápido y eficaz en un caso verdaderamente complicado. Al mismo tiempo, me gustaría pedir disculpas a las personas afectadas por los trastornos que esta actuación policial pudo haberles causado en el desarrollo de su labor profesional.
Antonio Pérez Huerta
Concejal de Seguridad Ciudadana







