Familia Espasandín-Sequeira (Marcelo, Marcela y Fernanda)
 

A TODA SANTA POLA

 
Viernes 17 de junio de 2011 0 comentarios
 

¡Gracias! Solo nos sale decirles gracias, y es de corazón y con nuestro mayor sentimiento, gracias por apoyarnos desde el comienzo de este camino que lamentablemente lo hemos terminado sin Felipe.
El corazón lo sentimos vacío por su ausencia, estamo en el intento de llenarlo de su sonrisa, de sus recuerdos y del amor que ustedes nos brindan.
La ayuda comenzó el pasado mes de diciembre, donde pedíamos como “milagro de Navidad” una médula para él, con vuestra colaboración inmediata, la de la gente querida de nuestro país y los donantes voluntarios y desconocidos del mundo se logró encontrarla y funcionó, funcionó hasta su último día, pero los efectos secundarios que un transplante implica hicieron que su corazón se detuviera, con dolor pero con el convencimiento de que lo intentó hasta el último momento, porque su reto y su meta era vivir.
Queremos por este medio darles las gracias por lo ya mencionado y por vuestra buena disposición a acompañarnos en el momento de más dolor, de pérdida, pero respetando el deseo de su hermana y el suyo que en algún momento manifestó, todo se hizo en la más absoluta intimidad de la familia, sin rituales religiosos, de los que él no creía, y sin despedidas que aumentaran aún más nuestro dolor.
Las gracias son infinitas a todos y a cada uno de los que colaboraron, sea de la forma que sea, aunque tan solo sea pensando en su pronta y absoluta recuperación, que eso ya era mucho.
Nos sentimos mal en nombrar a ciertas personas en particular, pero se lo debemos a ellos y, sobre todo, a Felipe:
A nuestra gente, a sus amigos, en especial a Borja, a Maraina, al alcalde de Santa Pola, a Santiago (director del IES-Santa Pola), a su antigua tutora María, a los “amigos carniceros” como los llamaba Felipe, a la dirección y compañeros de Novaire, a los médicos y personal de enfermería oncológica del Hospital de Alicante, a la Asociación Aspanión de Alicante y Valencia y nuevamente a todos y cada uno.
Que esto no quede aquí, es triste pero sigue habiendo “Felipes” que nos necesitan, necesitan nuestra sangre, nuestra médula, nuestro apoyo, nuestra compañía y nuestro amor.
Que nuestro reto también sea vivir para ayudar a quienes necesitan vivir.
Un abrazo fuerte y afectuoso.

Familia Espasandín-Sequeira
(Marcelo, Marcela y Fernanda)

 

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