Ayer por nuestro periódico me enteré de que nos dejaste. Como siento no poder abrazarte cada vez que nos veíamos, me producías ternura, cuando perdiste a tu marido vi en ti la tristeza del adiós a tu gran amor. Siempre juntitos, yo te abrazaba tratando de aliviar tu dolor, charlábamos y nos entendíamos. Poco después pasé a entenderte más, cuando perdí a mi amor. Teníamos complicidad.
Yo te recordaré siempre por tu calidad humana, por tu sonrisa por tu tristeza, por aquella pareja tan bonita. Ya estáis juntos de nuevo, seguro que nos veremos en el paraíso de los amantes. Tú que sabes de mí, dile a mi amor que lo quiero, que lo espere. Hasta siempre, mi amiga, y gran persona. Mi mayor sentimiento a toda tu familia.
Mari Carmen de Emilio









