El fútbol es un estado de forma, tanto física como mental, si ambas están cohesionadas y reman en el mismo sentido todo va rodado. Esto le está pasando al F.C. Bahía Santa Pola que suma ya su décima victoria de manera consecutiva. Ha conseguido 31 puntos de 33 posibles en las últimas once jornadas de liga. Y es que el parón navideño no ha impedido que se traigan de nuevo los tres puntos a Santa Pola en el complicado campo del Sporting Saladar por un 0-2.
El encuentro se preveía de los más difíciles, con un terreno de juego pequeño que no concuerda con la manera de jugar de los santapoleros. Las reducidas dimensiones le impedía realizar el fútbol que están acostumbrados: velocidad por las bandas y control del centro de campo. En la primera mitad no se movió el marcador. Aunque no fue por falta de ocasiones, pues el Bahía acechaba en todo momento la portería rival buscando el ansiado gol que les pusiera por delante en el marcador. Pero unas veces el portero, otras la falta de acierto y otras la necesidad de más campo impedían que se marcara el primero de la mañana.
En la segunda mitad se buscó con mayor fuerza si cabe. Los jugadores sabían que no podían desaprovechar la oportunidad que les había puesto en bandeja la Unión Deportiva Ilicitana al perder su partido. Si ganaban, el Bahía se ponía a un punto de los colíderes (Redován y Unión Deportiva Ilicitana) y los jugadores lo sabían. Por eso, saltaron al terreno de juego con hambre de victoria. Con el empuje que habitúan llegó el minuto 56, cuando Alberto coge el balón por la banda y envía un centro envenenado que da en el larguero. El portero toca levemente el esférico y el balón cae muerto en el área. Momento que Fran Rivera aprovecha para enviar el balón al fondo de la red y adelantar a los santapoleros.
Desde este momento el Sporting Saladar empujaría con más fuerza creando ocasiones de gol que hacían peligrar la victoria visitante. El partido entró en una dinámica de ataques continuos por ambos equipos. En estos momentos Mario Jacquet dio entrada a David y a Miano, dos extremos rápidos que serían los protagonistas en los últimos minutos al dar el tanto que cerraba el marcador. En el minuto 89 David se va en velocidad por la banda derecha y le envía un centro medido a Miano que entraba en carrera por la banda izquierda, centro que no desaprovechó para anotar el 0-2 final que daba la tranquilidad al equipo visitante.
Uno de los goleadores de la mañana, Fran Rivera, reconoció que “cada partido mejoramos todos. A nosotros nos sale todo ahora mismo. Tenemos mucha confianza y salga quien salga a jugar el equipo no lo nota, y eso es lo importante. En cuanto a nivel personal, aunque esté marcando goles ahora mismo no estoy al 100% por culpa de los gemelos. Pero poco a poco me encuentro mejor y pude acabar el partido entero”. El Bahía está demostrando que tiene la lucha, la fuerza, el espíritu y el juego que se necesita para ganar. El siguiente rival será La Coca de Aspe, decimocuartos clasificados, el sábado a las 18:00 en el Manolo Macià.







