Se recibía al Cultural Carrús en el Pereira y los locales se hicieron desde un principio con el control del partido consiguiendo pronto el 1-0. Los santapoleros seguían insistiendo y de ese empuje llegó una jugada polémica en la que el árbitro no pitó un penalti sobre Maño. Pero en la siguiente jugada, de nuevo Maño, se internó en el área rival y fue zancadilleado por el defensor pitando, ahora sí, penalti que él mismo transformó en el 2-0, resultado que se mantuvo hasta el final del encuentro.







