Los locales salían al terreno de juego con la obligación de ganar, ya que, en caso contrario, se entraría en una dinámica de perdedor difícil de salir. A los tres minutos de la primera, el Santa Pola consiguió el primer tanto a cuenta de López. A partir de entonces, se jugó a la contra, ya que el Horadada, aunque dominaba, no llegaba a la meta de Miki, y si lo hacía era sin peligro alguno. Así se llegó al minuto 33, con un balón que disputaba el jugador local Isma al defensor Verdu, éste resbala quitándole el esférico, quedándose solo ante el guardameta Ros, al que regateó enviando el balón al fondo de la red. Con el 2-1 se llegó al final, tras una segunda parte en la que el Horadada tuvo dominio pero sin tino en la portería.







