Antonio Ruvira ha debutado esta temporada como entrenador del Santa Pola Club de Fútbol. Técnico muy experimentado en la categoría, en Preferente, sigue viviendo en su Pinoso natal y se desplaza con ilusión para entrenar a los rojiblancos y lograr el tan ansiado ascenso.
¿Cómo valora su estreno como entrenador del Santa Pola?
Lo valoro muy positivamente. He empezado con mucha ilusión y me he adaptado muy bien ya que todas las personas del club y de la localidad me han acogido muy bien.
¿Cómo lleva el tener que desplazarse desde Pinoso para acudir a los entrenamientos?
El camino de cada día lo hacemos juntos el preparador físico, Evaristo Brotons y yo. Ya trabajó conmigo el año pasado y ahora estamos también los dos aquí en Santa Pola. Venir con alguien siempre es más agradable. Además, como vengo a hacer lo que me gusta, vengo contento.
¿Cómo ha sido el inicio de temporada para el Santa Pola?
Podíamos estar mejor, pero no vamos mal. Hemos superado muchos “handicaps”, con decisiones arbitrales bastante contrarias. Como dato sirva de ejemplo que solo hemos finalizado dos partidos con once jugadores, en los demás hemos tenido al menos una expulsión, y eso es demasiado para cualquier equipo. Ahora vamos sextos de la clasificación, pero podríamos ir mejor si no hubiera sido por esto.
¿Cuál es la mejor arma del Santa Pola?
Sin duda, la mejor arma que tenemos es el grupo, que está dando mucho más de lo que yo pensaba. Normalmente en un equipo suele haber quince jugadores importantes, pero en el Santa Pola los 21 han jugado ya en los partidos que llevamos disputados. Todos los jugadores tienen algo que aportar y eso es bueno, porque se demuestra que todos están preparados. La cantera del Santa Pola está funcionando e incluso ha disputado minutos en el primer equipo Fernando Ruso, procedente del Juvenil.
¿Cuál es el objetivo del Santa Pola para esta temporada?
Nuestro objetivo es, partido a partido, ser competitivos. Por el presupuesto con el que contamos no estamos entre los tres o cuatro más altos de nuestro grupo en la liga, pero en cuanto a competitividad pocos equipos nos ganan.
Quiere decir con esto que el presupuesto del club no es decisivo, pero, ¿qué se podría mejorar si hubiera más dinero?
Sobre todo las condiciones laborales de todos los que formamos el Santa Pola. Nadie vive en exclusiva de esto. Todos tenemos un segundo trabajo y llevar esa segunda actividad, realizar los entrenamientos y disputar los partidos a veces es complicado. Yo, por ejemplo, soy funcionario, pero entre los jugadores tenemos las más diversas profesiones: banqueros, funcionarios, fontaneros, transportistas…. Si todos estuviésemos mejor, podríamos quedar antes para entrenar, por ejemplo, ahora hemos conseguido comenzar los entrenamientos a las siete y media de la tarde, pero aún así hay dos jugadores que, por sus trabajos, siempre llegan más tarde.
¿Cómo ve que está respondiendo la afición del Santa Pola ante su equipo? ¿Viene el suficiente público al campo?
Yo veo muy bien la respuesta de la afición. Es cierto que no hay demasiado público, pero los que vienen son muy fieles. Hay que tener en cuenta que a todas horas echan partidos de fútbol por la televisión y que aquí al lado tenemos dos equipos importantes, como el Hércules y el Elche y eso también influye en la afluencia al Manolo Maciá. Somos nosotros, jugando bien y dando resultados, los que tenemos que atraer a la gente al campo. Podremos estar más o menos acertados, pero el trabajo, esfuerzo y sacrificio de los jugadores son indudables.
¿Un mensaje para los santapoleros?
Les animo a que confíen en nosotros y que vengan después a ver al equipo y a divertirse al campo. Verán cómo el Santa Pola juega y pelea, se van a enganchar y se van a sentir muy identificados.







