Partido bronco y muy trabado el disputado el domingo en el Maciá, donde el fútbol brilló por su ausencia por ambas partes. Ninguno de los dos equipos se acopló al infame estado del terreno de juego. Sólo se vio fútbol al patadón y tentetieso.
El Albaterense creó únicamente peligro en los saques de banda cerca del área, ya que la jugada que repitió una y otra vez fue siempre la misma: saque largo, uno peina el balón y otro controla y distribuye. Parece fácil la jugada, pues no, ninguna vez pudo la defensa del Bahía contra ésta.
Lo único bueno que arrojó la primera parte fueron dos chutes. El primero, de Juane. El segundo, de David. No hay que olvidar la jugada del gol, donde un luchador Bailén riñó por un balón con la defensa hasta la extenuación, sirviendo así un esférico para Juan quien, en el minuto 38, batió al meta visitante de tiro cruzado y raso a la cepa del poste.
Este gol animó un poco las cosas, pues tras el mismo se comenzó a ver algo de fútbol. Pero no fue más que un espejismo. Así las cosas, el árbitro dio por conluídos los primeros 45 minutos.
Un calco de la primera
La segunda parte amaneció como un calco de la primera. Patadón a ver quién llegaba más lejos y erre que erre. Se animó algo con la entrada de Miano, que hizo dos cabalgadas por la banda levantando a toda la grada. Así continuaron los minutos, en un toma y daca casi esperpéntico que aburría hasta los más optimistas.
En el minuto 88, sin embargo, gran jugada del Albaterense, con continuas paredes entre sus jugadores, lo que les lleva a plantarse al borde del área, donde un número 14 larga u misil ante el que Pazos no pudo hacer nada. Esto significó el definitivo empate a uno en el marcador, que subió, pero sin gracia.
Visita al colíder
Esta semana el Bahía visita al colíder AT. Catral, el Sábado, a las 16.45 horas. Se espera que la suerte revierta y traer tres puntitos frescos.







