Oliver de Pedro, uno de los niños del Benjamín del F.C. Bahía Santa Pola, tuvo la fortuna de viajar a Francia para acudir a la semifinal que enfrentaba a Gales y Portugal. Ganó el pase en un concurso de uno de los restaurantes de comida rápida más famosos del mundo. Pero no solo disfrutó del partido en directo, sino que también saltó al terreno de juego. Salió de la mano de Renato Sanches, extremo Portugués, desde el túnel de vestuario hasta la posición donde escucharon los respectivos himnos.
Dar suerte
Parece que el jugador santapolero le dio la suerte al país vecino quien, después de vencer a la Gales de Bale, logró el pase a la final y alzó la copa que le coronaba como campeón Europeo. Una experiencia que no podrá olvidar jamás por la ilusión que significa el estar tan cerca de jugadores de primer nivel mundial.







