El F.C. Bahía Santa Pola se va a las vacaciones de Navidad con el récord de victorias encadenadas en todo lo que va de liga y con los deberes hechos y superados con nota. Ya van ocho partidos seguidos conociendo tan solo la victoria. El Atlético de Catral (décimo en la clasificación) llegaba a Santa Pola con la intención de frenar esta racha imparable, algo que no consiguió. Las ganas, la garra y el heroísmo fueron los protagonistas en un encuentro que se preveía complicado, pero que superó todas las expectativas.
La fuerza con la que entraba el Atlético de Catral era la estrategia que seguían para impedir que el Bahía jugara con facilidad. Frenar el buen juego con el que acostumbra a su afición era su misión y su opción para llevarse un resultado favorable a su casa. Pese a que el juego se interrumpía con continuidad, los santapoleros sabían crear ocasiones de peligro por ambas bandas, con el control del centro del campo y con la cabeza fría para saber que el partido se disputa en cada jugada. Así apareció la picardía de Duendo en el minuto 14 que, desde el centro del campo, vio al portero rival adelantado. Una visión de juego que permitió lanzar el balón al fondo de la red con una parábola perfecta. Un auténtico golazo que aportaba cierta dosis de tranquilidad al equipo. Un tanto tempranero que no hizo que el Atlético de Catral bajara los brazos. Los jugadores visitantes también querían su gol y lo buscaban, pero sin fortuna. Unas veces Monty y otras la defensa cortaban todas las opciones de subir un empate al marcador. Unos primeros 45 minutos donde el equipo santapolero era superior.
En la reanudación el partido se tornó más rudo si cabe que en la primera mitad. Las entradas de los visitantes se volvieron más duras y el árbitro no cortaba esta tendencia que hacía que el partido se convirtiera en una batalla. En apenas cuatro minutos el colegiado mostró dos amarillas a Samu y lo mandó al vestuario antes de tiempo. Esta decisión indignó tanto a los jugadores, como al banquillo, como a la afición local que no vieron justa esta decisión, pues los jugadores del Catral habían realizado entradas más duras sin castigo alguno. Pese a jugar con uno menos desde el minuto 58 el Bahía Santa Pola demostró que es un equipo sólido, capaz de sobreponerse a las adversidades que les depara los partidos.
Cuando pensaban que la situación no podía ser más complicada, llegó la expulsión de Emilio también por doble amarilla. Debían de afrontar 12 minutos con dos jugadores menos y con tan solo un gol de ventaja. Pero esto no significó que el Bahía Santa Pola se rindiera, esa palabra no existe en su vocabulario, y así lo demostraron. Fran Rivera en la siguiente jugada a la expulsión cogió un balón por la banda derecha y con una increíble galopada se planta delante del portero y marca el segundo tanto de la mañana. Un gol que le daba cierta calma al equipo para afrontar los últimos minutos del encuentro con confianza. Pese a que el Catral creó alguna ocasión de peligro, los santapoleros supieron resarcirse de esta situación y se llevaron la victoria por 2-0 frente a su afición. Es el segundo partido que logran acabar con la portería vacía, el primero fue la Coca de Aspe en la segunda jornada.
El entrenador del Bahía Santa Pola, Mario Jacquet, afirma que “esta racha de victorias es algo muy difícil de conseguir, de hecho nadie lo ha hecho. Están creciendo como futbolistas, aunque aun hay mucho que mejorar, pero van por el buen camino. Cada vez tienen más confianza en ellos mismos y en luchar por un objetivo común. Tengo grandes jugadores porque cada cosa que les pido lo consiguen. La última que no nos marquen un gol. Ahora toca descansar merecidamente y comenzar el año nuevo con más ilusión si cabe”. Las vacaciones de Navidad les sabrán de maravilla gracias a estos buenos resultados. Ya se sabe que todo esfuerzo trae su recompensa y ellos ya la tienen. Continúan terceros en la clasificación a un punto del Redován y a cuatro de la Unión Deportiva Ilicitana. Volverán el día 10 de enero frente al Algorfa en su casa, último rival de la primera vuelta.







