El hasta ahora presidente del Santa Pola Club de Fútbol confiesa haber cerrado una etapa. “Considero que es el momento de decir que hasta aquí he llegado, aunque seguiré vinculado al club y podrán contar con mi ayuda, y abrir la puerta a una nueva directiva”. Desde su punto de vista el momento es idóneo, dado que la actual situación en la tabla del club permite tomar decisiones con una relativa tranquilidad.
“Tenía muy claro que, a los cuatro años, dejaba el cargo. Ahora es un buen momento, cuando se puede pensar en nuevos entrenadores para el futbol base o en los jugadores del equipo”. Declara que el fútbol amateur es terriblemente complejo, “absorve mucho tiempo... reuniones con el Ayuntamiento, patrocinadores, tiempo de oficina...”. Recordaba que el Santa Pola CF fue una iniciativa de un grupo de gente que se embarcó con mucha ilusión y fuerza. “Pasado el tiempo algunos directivos se ha cansado y han salido por diversos motivos, bien por falta de tiempo, bien por los problema derivados del día a día. Actualmente sólo quedamos cinco o seis personas”.
En cuanto a lo deportivo, no le asusta confesar que subir de categoría, ahora mismo, “es contraproducente para el equipo, puesto que contaríamos con el mismo presupuesto y muchísimos más gastos. Por desgracia el fútbol amateur está muerto. Van ochenta personas al campo, siendo cuarenta de ellos familiares de los jugadores”.
¿Quién es el responsable, quién tiene la culpa? González lo tiene claro, “el propio fútbol, que nos ha invadido. Hay fútbol siete días a la semana, entonces... ¿cuándo programas el partido? ¿quién acude a verlo? Hace años, cuando la gente no estaba saturada de fútbol, todo el mundo esperaba el domingo con ganas. Pero hoy se han vuelto cómodos”. Y, sobre todo, no hay que olvidarse de los precios. “Hablaba con el presidente del Orihuela y me confesaba que la factura del árbitro asciende a 1.600 euros, cuando la taquilla no pasa de los 400”. A todas luces, insostenible.
Finalmente, indicaba que el fútbol se usa hoy en día como un escudo mediático, “pero nadie hace caso a lo que hay detrás, no repercute nada al fútbol base. Sin duda alguna, el que quiere jugar hoy en día ha de plantearse que es un gasto”.
Carta abierta
Queridos socios y simpatizantes del Santa Pola C.F.:
Hoy, día 2 de abril de 2013, he presentado mi dimisión como presidente del Santa Pola Club de Fútbol.
Creo que es el momento correcto de hacerlo, ya que la temporada está llegando a su parte final. Nuestro primer equipo se encuentra en una buena posición en la tabla clasificatoria y con todavía, aunque remotas, posibilidades de meterse en la fase de promoción de ascenso a la Tercera División. Nuestros restantes equipos del fútbol base se encuentran compitiendo cada uno en su liga correspondiente con suerte dispar. Antonio Pomares Campello, en la actualidad vicepresidente y tesorero de la entidad es la persona que desea coger las riendas de nuestro club para las próximas temporadas y pienso que, a partir de éste momento, debe de disponer de tiempo suficiente para configurar su equipo de trabajo y de tomar las decisiones pertinentes para la planificación de la temporada que viene.
Desde aquí le ofrezco todo mi apoyo y ayuda para cuando él lo estime oportuno.
Agradecer la colaboración con nuestro club de entidades como el Ayuntamiento, pilar fundamental en la supervivencia de nuestro equipo, que es el de todos los santapoleros, la Cofradía de Pescadores y a todos nuestros patrocinadores que, en éstos momentos complicados que vive la sociedad y en la medida de sus posibilidades, apoyan al Santa Pola C.F. Quiero hacer una especial mención a la familia Astondoa, verdadero mecenas del deporte en nuestra localidad y que siempre está al lado de nuestro equipo.
Agradecer también el apoyo que, partido tras partido, ofrece la peña de Los Chocolateros, incansables con sus tambores y cánticos para con nuestros jugadores.
Por último dar las gracias a todos aquellos que han formado parte de la Junta Directiva durante mi presidencia y, en especial, a los que han permanecido hasta la fecha, en estos momentos tan difíciles por los que atraviesa el fútbol, y en especial el amateur. Hasta siempre y mucho Santa Pola.







