En los primeros cuarenta y cinco minutos del partido que enfrentaba en casa a los juveniles del Bahía y al Carolinas, apenas hubo oportunidades por ninguna parte, pero no por ello fue deslucido el partido, ya que se jugó con bastante intensidad ,dejando patente el sacrificio y oficio que ha adquirido este equipo. En ambas mitades no se permitió en ningún momento hacer su juego al cuarto clasificado.
En la segunda parte continuó todo igual, pero con oportunidades para los dos conjuntos. En el 32 de esta segunda ya se dio un gran susto al guardameta visitante cuando Mel bota un córner desde el banderín izquierdo y el balón una vez sobrepasado al portero se estrella en el larguero.
Pero, cuando se pensaba que el partido acabaría en tablas y el murmullo popular era de partidazo de los de la villa marinera, llegaría el premio al trabajo realizado. A cuatro minutos del final, el cadete Cristian, desde la banda izquierda, le mete un balón largo a Mel, quien lo recoge pasada la línea de medios. En su arranque deja atrás a los dos defensores que lo cubrían pero, en su rápida carrera, se mete demasiado en la línea de fondo, quedándose sin ángulo de tiro. Aún así buscó el único hueco disponible para, de tiro fuerte y raso, cruzar el balón bajo las piernas del guardameta.
Con este gol se establecía el 1-0 definitivo en este brillante encuentro en el que los chavales se llevaron una fuerte ovación del público tras la finalización del encuentro en el centro del campo.







