El segundo derbi local llegó. Un partido que la población futbolera de la villa esperaba con ilusión después del parón de la Semana Santa. Tanto Santa Pola como Bahía llegaban con esa motivación extra que supone disputar un encuentro de tal envergadura. Nervios, tensión, confianza, ilusión y, sobre todo, ganas de disfrutar son las palabras adecuadas para definir las sensaciones previas a que el árbitro diera comienzo a los primeros 45 minutos.
Desde el primer minuto que los 22 protagonistas de la tarde saltaron al terreno de juego se vio que se iba a ver una buena tarde de fútbol. Y pronto se confirmaron estas sensaciones. Fran Rivera inauguró el marcador en el minuto 8 gracias a un magistral pase al hueco de Paloma que lo deja solo ante el portero. Una oportunidad que el marinero no desaprovechó para lanzar el esférico a la izquierda del portero y mandarlo a la red. Lo que permitió a los visitantes explotar de júbilo por el resultado que acababan de conseguir. Pero esto no impidió a los jugadores del Santa Pola continuar peleando cada balón. Así, en el minuto 40 Ignacio se plantó solo delante de Monty para intentar la igualada. Algo que impidió el guardameta visitante con una magistral parada. Con este 0-1 se llegó al descanso.
En la segunda mitad también llegó pronto el segundo tanto del partido. Fue en el minuto 55 cuando Llopis envía un centro al área y Tarí se alza entre los defensas santapoleros para anotar de un cabezazo el 0-2 a favor del Bahía. En lo que llevaba el partido el Bahía dominaba el control del esférico y tenía bajo control a los jugadores locales. Con esta dinámica llegó el tercero de nuevo con el protagonista absoluto del partido: Fran Rivera. El delantero se encargaba de anotar el segundo en su cuenta personal con una excelente vaselina en el minuto 67. Tan solo tres minutos después sería el propio jugador el que provocara la jugada del cuarto al mandar un pase al área que un jugador rojiblanco no pudo evitar mandarlo a la red. Pero en el minuto 80 Mel se encargaría de recortar distancias en el marcador y anotar el primer y único gol del Santa Pola en el partido. Y cuando todo parecía que iba a terminar así, apareció de nuevo Fran Rivera para marcar la manita final con otra vaselina.
El Santa Pola no pudo con un Bahía que estuvo en todo momento dentro del partido y atento a cada jugada.







