J.A. ÁLVAREZ / REDACCIÓN | 25/01/2026.-
El presidente del Club de Caza y Tiro Santa Pola, Manuel José Torregrosa, hace balance de la temporada 2025, que califica de “buena” en capturas gracias al trabajo de mejora del coto. En esta entrevista, repasa el medio siglo de historia de la entidad, su labor de mantenimiento con aportes de agua y alimento, y aborda asuntos de actualidad como la presencia de jabalíes y el control de ungulados.
Medio siglo de historia
El Club de Caza y Tiro Santa Pola como se conoce hoy en día se constituyó el 21 de enero de 1976 en la Casa del Vinero, en la calle Virgen del Carmen (Acta nº 1). Con 50 años de trayectoria, cinco personas han ocupado la presidencia: José Blasco Martínez, Joaquín Lloret Sempere, Juan Gómez Campello, Joaquín Sempere González y el actual presidente, Manuel José Torregrosa Pérez.
La primera junta directiva estuvo formada por José Blasco Martínez (presidente), David Llach Ibáñez(vicepresidente), Francisco Gallego Alexandre (secretario), Juan Lorenzo García (tesorero) y los vocales Pedro García Gramajo y Pedro Lloret Garre.
Hablamos con Manuel José Torregrosa para conocer el balance de la temporada y la situación actual del club.
Entrevista
¿Cuál es el balance de la temporada 2025?
—Nosotros pensamos que, en cuanto a capturas, ha sido un año bueno gracias a la gestión que hemos realizado en el coto. Hay que recordar que estuvimos dos temporadas sin cazar por la pandemia: la 2021/2022 y la 2022/2023. Las especies más abundantes han sido paloma torcaz, conejo, liebre, zorro y estornino.
¿Qué acciones desarrollan desde el club?
—Echamos agua en las balsas, sembramos trigo donde se puede y, donde no, aportamos comida (maíz, trigo y pipas). Todo esto lo sufraga el club, con ayuda del Ayuntamiento.
¿Y en cuanto a actividades sociales?
—Hemos ido reduciéndolas porque generaban controversia y decidimos suspenderlas. Hace años organizábamos dos tiradas sociales con mucha participación, y también venían aficionados. Empezamos con tirada de paloma a braza, después pasamos a las codornices y, finalmente, a los platos biodegradables.
¿Cómo se regula la actividad cinegética en los cotos?
—Cuando el coto era del club, el Plan Técnico de Ordenación Cinegética lo elaboraba un técnico de la Federación Valenciana de Caza. Ahora el coto es propiedad del Ayuntamiento de Santa Pola.
¿Cómo abordan el tema del jabalí, tan presente en los medios?
—Aquí hay poco jabalí fuera del coto. Se ven algunos por la zona de Balsares y han provocado algún accidente de tráfico, pero no hay sobrepoblación. Se habla de unos 60.000 ejemplares en la provincia de Alicante, pero nosotros no vivimos esa situación.
¿Qué opina de la ampliación de los ungulados (especies de dos uñas como ciervo, jabalí, arrui) por parte del Consell y de la defensa que hace la Asociación de Herbívoros contra Incendios Forestales?
—Imagino que se habrá hecho un estudio sobre cuántos ungulados puede soportar un territorio y, a partir de ahí, se habrá legislado. Creo que debe existir equilibrio entre el terreno y el número de animales. La superpoblación provoca accidentes, daños en la agricultura y también afecta a la masa forestal, incluidas plantas en peligro de extinción. Cuando falta alimento aparecen enfermedades, plagas y más problemas. En mi opinión, la sobrepoblación de una especie suele estar relacionada con una gestión deficiente por parte de la administración.
¿Cree que el sector cinegético genera riqueza en la provincia de Alicante?
—Sí, sin duda. Se está viendo que somos necesarios para regular poblaciones de fauna silvestre y que también somos un soporte para muchas economías: sector cárnico, veterinario, armerías, automoción, gestión de cotos, licencias, turismo y restauración. La gente debería conocer mejor la gestión diaria que hacemos, porque nuestra actividad aporta beneficios a Santa Pola y a los alrededores. Además, tenemos un marcado carácter social.
¿Cree que la oposición de algunos colectivos ecologistas y el desconocimiento general generan conflictos?
—Sin duda. Hay una psicosis contra la caza. Y conviene recordar que la caza es uno de los deportes con más licencias federadas en España.
¿Cómo es la relación con la Federación Valenciana de Caza y Tiro, presidida por Lorena Martínez?
—Somos un club federado y la Federación cuida muy bien a sus federados.
Por último, ¿qué espera de la temporada 2026?
—Cuanta más comida y agua haya, más animales habrá. Tras las aves migratorias (paloma torcaz y tórtola), desde el 12 de octubre y hasta el domingo anterior a Navidad se caza la veda general. Además, contamos con una junta directiva con gente joven y muchas ideas renovadoras para nuestro club. Me acompañan Vicente Soler (secretario), David Llach Sánchez(vicepresidente), José Moral Tello (tesorero) y los vocales Roberto Botella Martínez y Raúl Sempere Pomares.







