Noche agridulce para el Club de Boxeo de la Chica Santa Pola. Su púgil estrella, el pegador, el fajador, el hasta el viernes de la semana pasada campeón de la Comunidad Valenciana del Peso Ligero Neoprofesional, José Cerezo ‘El Terrible, no encontró la victoria por escasos seis puntos, cuatro en el segundo y dos en el tercer round. Bien hay que decir que el rival no era, ni mucho menos, manco. Buenas y duras manos y, tal y como afirmó en la rueda de prensa, salieron a relucir a la mínima ocasión.
Pelea dura la del cinturón en la que “tiró la sangre” y se acabó boxeando “con el orgullo y la garra”. Está bien, levanta al público del asiento y crea historia, pero la duda viene cuando se analiza la jugada y se ve que, quizás, con un poco de técnica y cabeza fría se puede sacar adelante un combate complicado. Pero, claro, cuando se tiene corazón para exportar es difícil controlarse.
Para los listos
Quien ponía las cosas en su punto y quien daba las instrucciones en la esquina de Aarón Vaz ‘El Cid’, la jovencísima promesa del Club, era Jorge de la Chica, con la frase: “Aarón, los listos ganan combates”. Y ahí resume la historia del boxeo que está aprendiendo ‘El Cid’, cada vez más extremo en sus peinados y cómodo sobre un ring. Su primer asalto lo tuvo complicado, puesto que el contrincante tampoco se quedaba atrás en juventud y ganas de tirar para adelante. La buena preparación física y el hecho de que tenga yunques por nudillos fueron los principales aliados de un joven que, a veces, pecaba de excesivamente confiado, bajando la guardia y hasta no teniendo que, aunque se esté contra las cuerdas, un jab de contra desmonta toda las mandíbulas.
Qué decir de Cristobal Ros “El Chufa’, siempre arropado por el público y siempre levantando grandes, grandísimas ovaciones. Tiró de estómago, nuevamente, el púgil neoprofesional para saborear las mieles de un triunfo que, por mor de un feo corte en la ceja, se le escapó en la anterior velada organizada en Santa Pola.
Se lanzó ‘El Chufa’ a tumba abierta y, casi como todos los púgiles de la noche, se terminó encontrando con una lona resbaladiza y traicionera en ocasiones, pese a la gran calidad del ring. Se soltaron puños como rinocerontes. Se vivieron duros intercambios contra las cuerdas y, finalmente, la victoria recayó en el bando local.
La técnica
El combate que más técnica desplegó de toda la velada fue el que enfrentó a Carlos Asin con Victor García ‘El Pitbull’. Aunque tras el último toque de campana la gloria recayó sobre el éste último, patrocinado por De la Chica, Asin le hizo incómodo el boxear. Sabiendo que era superior en la distancia, supo bailar muy bien alrededor del ring, provocando entradas de García apresuradas y no dejándole hacer su juego por bajo.
Se vieron golpes al hígado para rebajar fondo, entradas y salidas de la corta y media distancia, rápidos intercambios y combinaciones. Un combate bonito, complicado y difícil que supo solucionar ‘El Pitbull’ con manos que no llegaban a verse y un empuje final que no dejó dudas a los árbitros.
El punto oscuro de la noche lo puso una inspección que se le realizó tanto al club como al evento por parte de la Policía Autonómica que, “tras una denuncia anónima, se acercó al evento para comprobar que todo estaba en orden”, indica Jorge de la Chica. “Comprobaron que todo estaba conforme a la legislación vigente, desde las licencias federativas de los combatientes hasta las del personal de seguridad, la cantina, el plan de emergencias, todo. De hecho, indicaron que nunca habían visto a nadie llevar las cosas tan bien y a rajatabla, tanto por lo exigido por la Ley de Espectáculos Públicos como por la Ley del Deporte y resto de normativa”.
Preguntado por quién pudo haber planteado la denuncia, cuando nunca ha habido una mínima queja sobre la organización, De la Chica asegura que lo desconoce, “no creo que sea nadie de Santa Pola, así como tampoco ningún club. Lo que sí es cierto es que estamos organizando los que pueden ser los mejores combates de toda la Comunidad Valenciana y hay muchos intereses ocultos en este deporte”. En cierto modo, decía, se sentía un tanto dolido porque ha sido mucho el esfuerzo “por sacar adelante este tipo de eventos y por intentar sacar a la luz un deporte que, por desgracia, había caído en el olvido”.







