Es difícil, raro e incomprensible dominar un partido de balonmano en todas las facetas del juego durante cincuenta minutos y perder por cinco puntos. Eso fue lo que le ocurrió al Bioprotec C.Bm. Santa Pola en su último encuentro ante el Club Esportiu Vila Blanca de Altea. A los veinte minutos de la segunda parte, el electrónico indicaba un 22-20 para los de Isidre Pérez, cuando se produjo una exclusión en el conjunto local. A partir de ahí vino un bajón general de todos los jugadores locales, quienes se fueron del partido y tiraron todo lo bueno hecho hasta entonces por la borda. Los alteanos del Vila Blanca no dieron nunca el partido por perdido, se agrandaron ante un rival con pocas respuestas y se escaparon en el marcador hasta lograr cinco puntos de diferencia, un definitivo 27-32. La lectura final que puede hacerse de la derrota no es la derrota en sí, sino los 5 tantos de diferencia ante un rival directo, sobre todo pensando en el partido de vuelta en el pabellón alteano, donde se convierten en un rival dificilísimo de ganar. Antes de comenzar el encuentro se sabía que el Altea era un rival difícil pero jugando en casa se daban muchas condiciones para el triunfo. El portero Cuco, quien cuajó el mejor encuentro desde el comienzo de liga, pero no alcanzó para frenar el ataque visitante fue acompañado inicialmente por Alejandro, Tomás, Sergio, Luis, Canales y José María. Luego ingresaron Vicente, Pepe, Matarredona y Simón. Maña con la plantilla al completo el Bioprotec visita al Sporting Salesiano en el Pabellón Pitiu Rochel a partir de las 20.45 h. con la idea de puntuar.








