La jugadora de Santa Pola logró la medalla de bronce en su primer Mundial absoluto, la joven santapolera se ha consolidado como una de las grandes figuras de la nueva generación del baloncesto español
DAVID POVEDA | 13/09/2026.-
Santa Pola vuelve a tener un motivo inmenso para sentirse orgullosa. La jugadora santapolera Awa Fam ha conquistado con la Selección Española femenina de baloncesto una brillante medalla de bronce mundial tras la victoria de España ante la anfitriona Alemania por 81-58.
El triunfo en Berlín devuelve a España al podio internacional y confirma el enorme presente de una nueva generación de jugadoras en la que Awa Fam ocupa un lugar destacado.
Para Santa Pola, la medalla tiene un valor añadido. No es solo un éxito de la selección. Es también el triunfo de una deportista local que ha crecido hasta convertirse en una de las grandes referencias del baloncesto español.
Una actuación de peso en el partido por el bronce
Awa Fam volvió a responder en una cita grande.
En el partido por el tercer puesto, la santapolera firmó 10 puntos, 9 rebotes, 3 asistencias y 20 de valoración, unos números que reflejan su impacto en ambos lados de la pista.
Su presencia interior, su capacidad para cerrar el rebote, su lectura del juego y su fortaleza física fueron claves para que España controlara el encuentro frente a una Alemania empujada por su condición de anfitriona.
La joven jugadora no solo aportó estadísticas. También transmitió personalidad, madurez y una seguridad impropia de quien disputa su primer Mundial absoluto.
España impone su carácter ante Alemania
La selección española llegó al partido por el bronce después de caer en semifinales ante Estados Unidos, el único equipo capaz de frenar a las españolas en el campeonato.
Lejos de acusar el golpe, España reaccionó con una actuación sólida, coral y contundente ante Alemania.
El marcador final, 81-58, refleja la superioridad de un equipo que supo controlar los momentos de presión, elevar el nivel defensivo y castigar los errores de la anfitriona.
España volvió al podio mundial con autoridad y lo hizo apoyada en una mezcla de jugadoras jóvenes y otras más experimentadas que funcionó a la perfección.
Awa Fam, bandera de una nueva generación
El Mundial ha confirmado que Awa Fam ya pertenece al presente de la selección española.
Junto a nombres como Iyana Martín, Elena Buenavida o Alicia Flórez, la santapolera forma parte de una generación llamada a marcar el futuro del baloncesto femenino español.
Pero su impacto ya no es una promesa lejana. Es una realidad competitiva.
Durante el campeonato, Awa ha demostrado que puede influir en partidos de máxima exigencia. Ha aportado puntos, rebote, intimidación, energía y una conexión cada vez más natural con el juego del equipo.
En Berlín, la jugadora de Santa Pola ha dado otro paso enorme en una carrera que no deja de crecer.
Un bronce que sabe a futuro
La medalla de bronce tiene un significado especial para España.
El equipo vuelve a subirse a un podio mundial después de una trayectoria marcada por grandes generaciones y por el reto de renovar talento sin perder competitividad.
En ese proceso, Awa Fam aparece como una de las piezas más ilusionantes. Su juventud, su margen de crecimiento y su rendimiento en escenarios internacionales la convierten en una jugadora de presente y futuro.
España ha ganado una medalla. Pero también ha confirmado que tiene una base sólida para seguir compitiendo al máximo nivel en los próximos años.
Santa Pola, en el podio mundial
Para Santa Pola, el éxito de Awa Fam tiene una dimensión emocional.
Cada punto, cada rebote y cada minuto en pista de la joven jugadora conecta al municipio con la élite del baloncesto mundial. Su medalla es también una alegría compartida por quienes han seguido su evolución desde sus primeros pasos deportivos hasta su consolidación internacional.
Awa Fam vuelve a demostrar que el talento local puede llegar muy lejos cuando se une al trabajo, la ambición y la capacidad de competir sin miedo.
La joven santapolera sigue agrandando una trayectoria prodigiosa y suma un nuevo hito a una carrera que ya forma parte del orgullo deportivo de Santa Pola.
Una carrera que sigue subiendo escalones
La medalla mundial no es un punto final, sino un nuevo escalón.
Awa Fam ha demostrado en Berlín que está preparada para competir en escenarios de máxima exigencia y que puede ser importante en una selección que mira al futuro con ambición.
Su primer Mundial absoluto deja una imagen clara: la de una jugadora capaz de asumir responsabilidad, responder en momentos decisivos y representar a Santa Pola con talento, carácter y humildad.
El bronce de España también es bronce de Awa. Y el bronce de Awa es, de alguna manera, bronce de Santa Pola.








