Hubo concurso de triples, pruebas de habilidad, mercadillo solidario y un partido senior que cerró la jornada, con protagonismo especial para los benjamines en el descanso
REDACCIÓN | 26/02/2026.-
El Club Baloncesto El Faro celebró el pasado sábado 21 su Día del Club, una de las fechas más especiales de la temporada, reuniendo a jugadores, familias y entrenadores en una jornada de convivencia que combinó deporte, participación y sentimiento de equipo. La tarde dejó un mensaje claro: aquí se entrena, se compite… y también se construye comunidad.
La jornada comenzó con la realización de las fotografías oficiales de todos los equipos, tanto individuales como colectivas. Más allá de la imagen, estas fotos funcionan como una pequeña cápsula del año: la prueba de que el club crece, se consolida y suma categorías, ilusión y gente.

Uno de los momentos más destacados fue el mercadillo solidario, una iniciativa planteada desde la economía circular que permitió intercambiar ropa y material deportivo en buen estado. Una idea práctica, sostenible y con mucho sentido en un club donde las tallas cambian casi tan rápido como los niños aprenden a botar.

Durante la tarde, el pabellón mantuvo el pulso festivo con diversas actividades en pista, entre ellas un concurso de triples y diferentes pruebas de habilidad y técnica, en las que participaron jugadores de distintas categorías, creando un ambiente dinámico y muy participativo.

El broche deportivo lo puso el equipo senior, que disputó un encuentro ante su afición. Y en el descanso llegó uno de los momentos más entrañables de la jornada: un partido protagonizado por los benjamines del club, divertido, competitivo y celebrado con entusiasmo por el público, que no se guardó los aplausos.
Desde el CB El Faro se valoró muy positivamente la jornada, recordando que el Día del Club no es solo un evento deportivo, sino una reafirmación de los valores que definen su proyecto: trabajo, amistad, esfuerzo y deporte sano.
El Día del Club dejó cancha, risas, fotos y mucha grada cómplice. Y sobre todo dejó lo importante: la sensación de pertenecer a un equipo que se juega cosas… también fuera del marcador.







