ENTREVISTA
 

Awa Fam: El viaje imparable de una niña que creyó en sí misma

 
Viernes 8 de agosto de 2025 0 comentarios
 

De Santa Pola a la élite del baloncesto español, la historia de una joven que combina humildad, ambición y una madurez sorprendente

DAVID P.N. | 21/7/2025.- Awa Fam (2006) tiene apenas 19 años, pero su trayectoria habla con la firmeza de quien ha vivido ya varias vidas dentro del baloncesto. La jugadora del Valencia Basket y reciente medallista de plata con la selección española en el EuroBasket ha recorrido un camino lleno de decisiones difíciles, saltos de fe y una convicción inquebrantable en su propio proceso.

No siempre el baloncesto fue su primera opción. En su infancia probó con el balonmano y el voleibol. Sin embargo, fue el ambiente que vivió con sus hermanos —también jugadores— lo que despertó su curiosidad por este deporte. Según recuerda, fue “el buen rollo” entre ellos y sus compañeros, la mezcla de diversión y compromiso, lo que la animó a coger el balón naranja. Y desde entonces no lo soltó.

Una decisión de madurez precoz

A los 12 años, Awa tomó una decisión que marcaría su vida: dejar su hogar en Santa Pola para trasladarse a Valencia, concretamente a la academia de L’Alquería del Basket, una de las canteras más prestigiosas de Europa. Fue un paso valiente, inusual para una niña de su edad, aunque en sus palabras fue “una decisión fácil”. Fue su entrenadora de entonces, Mari Carmen Sempere, quien impulsó a sus padres a apostar por su talento.

Los primeros meses lejos de casa fueron mucho más llevaderos de lo esperado. Awa convivía con otras chicas en la misma situación y pronto se creó un ambiente de compañerismo que alivió la distancia. De aquellos años, guarda recuerdos imborrables: entrenadores que se convirtieron en una segunda familia, amigas que hoy siguen a su lado y una adolescencia “que repetiría mil millones de veces”.

Crecer en la pista

El Valencia Basket no tardó en identificar su potencial. Con apenas 15 años debutó en la Liga Femenina, convirtiéndose en una de las jugadoras más jóvenes en hacerlo. Desde entonces, su evolución ha sido constante. Más allá del talento natural, destaca su capacidad para adaptarse, aprender y madurar. Compartir vestuario con jugadoras veteranas le ha enseñado a observar, a escuchar y a crecer dentro y fuera de la pista.

La temporada 2024/25, cedida al Lointek Gernika Bizkaia, fue otro paso clave en su desarrollo. Sintió que necesitaba minutos, experiencia real, comprobar por sí misma que podía competir al máximo nivel, y lo hizo. En un equipo joven y con hambre, Awa encontró su sitio y su voz. Aquel año fue más que una cesión: fue una validación.

De vuelta a casa, con un proyecto ambicioso

Ahora, de regreso al Valencia Basket, ha firmado contrato hasta 2029. La ilusión es doble: por un lado, vuelve al club que considera su casa. Por otro, lo hace en un momento especial, con la inminente inauguración del Roig Arena, el nuevo pabellón que representa una nueva era para el club. Awa se muestra entusiasmada con el proyecto y reconoce que, tanto ella como sus padres, se sienten profundamente cómodos en la ciudad.

Pero no todo ha sido fácil. Durante un tiempo valoró la posibilidad de jugar en la liga universitaria de Estados Unidos, una oportunidad atractiva para muchas jóvenes promesas. Finalmente decidió quedarse en España. Quería demostrarse que podía triunfar aquí, en casa. Sentía que no era momento de irse, que aún tenía cosas que vivir y aprender en la Liga Femenina.

Sueños de oro y una plata que sabe a orgullo

En el verano de 2025, Awa formó parte de la selección absoluta que logró la medalla de plata en el EuroBasket. Una experiencia emocionante y exigente, marcada por la renovación del grupo y la ausencia de figuras clave por lesión. Fue un torneo donde las jóvenes como ella asumieron un papel protagonista.

Confiesa que sintieron que el oro estaba muy cerca, pero también reconoce el valor del proceso: la unión del grupo, la construcción de un nuevo equipo, la ilusión compartida. “Cada día era querer entrenar más, querer seguir con ellas”, asegura.

Su debut con la selección absoluta había llegado un año antes, en 2024. Un sueño cumplido desde niña: vestir la camiseta nacional, representar a España y sentir que formaba parte de algo grande.

Sin presiones, con los pies en el suelo

Pese a que muchos la señalan como una futura referente del baloncesto nacional, Awa prefiere no cargar con esa etiqueta. Ha aprendido a convivir con la presión, pero intenta no dejarse arrastrar por ella. Trabaja con psicólogos deportivos, se apoya en entrenadores y amistades cercanas, y mantiene un enfoque claro: disfrutar del juego, creer en sí misma y seguir creciendo.

La madurez emocional que demuestra no es casual. Awa es plenamente consciente de la visibilidad y las exigencias que conlleva su carrera, por eso da mucha importancia al trabajo mental. “Es vital estar centrada en lo que tienes que estar centrada, saber cuándo desconectar, cuándo hablar con alguien, cuándo parar”, reflexiona.

Más allá del parqué

Compaginar el deporte con los estudios no siempre ha sido sencillo. Durante la ESO y el bachillerato, los viajes, partidos y torneos exigían esfuerzo extra. Actualmente cursa una FP a distancia en turismo, aunque reconoce que no le ha entusiasmado tanto como esperaba. Le interesa también el mundo de la moda, una posible vía futura a explorar.

En lo personal, destaca su vínculo con sus raíces. Sus padres son de Senegal y ella ha viajado en varias ocasiones a Dakar, donde vive parte de su familia. Allí ha reforzado su identidad y ha comprendido el valor de saber de dónde viene. Su gran referente, Astou Ndour, también comparte ese origen, y Awa admira de ella tanto su juego como su compromiso social y humildad.

Con la vista puesta en el futuro

Cuando se le pregunta por sus objetivos, Awa lo tiene claro. A corto plazo, ayudar a consolidar a España como potencia mundial. Tiene en mente el Premundial y el deseo de competir en un gran campeonato. A medio plazo, los Juegos Olímpicos son su gran meta. Y en el horizonte, la WNBA sigue siendo su gran sueño.

Aunque no sueña con ningún equipo concreto, le gustaría probar alguna experiencia en Europa —quizá Italia—, y seguir sintiéndose cómoda y feliz en cada paso que dé.

Un mensaje para la Awa de 12 años (y para todas las niñas)

Si pudiera hablar con aquella niña que dejó Santa Pola con una mochila llena de ilusión, le diría que tomara la decisión sin miedo, que confiara en sí misma y en el proceso. Esa es, en el fondo, la esencia de su mensaje para cualquier niña que sueñe con ser profesional: marcarse una meta, tener paciencia, entrenar mucho y no compararse con nadie. El éxito, dice, no llega de la noche a la mañana, pero llega para quien cree, confía y se esfuerza.

 

Comparte este artículo

 
 
 

Comentarios

 

Artículos relacionados

 

 

CARTAS AL DIRECTOR

Porque Santa Pola no es sólo un pueblo, es una gran familia
CARTA DE AGRADECIMIENTO 5 de febrero
HACEMOS CAMINO. NI UN PASO ATRÁS
Loreto Serrano Pomares. Diputada de Bienestar Social e Igualdad 7 de marzo de 2025
CARTA ABIERTA A YOLANDA DÍAZ CON MOTIVO DE SUS DECLARACIONES SOBRE QUE LAS ESCUELAS INFANTILES "ABRAN LAS 24 HORAS AL DÍA"
ASOCIACIÓN MUNDIAL DE EDUCADORES INFANTILES 31 de enero de 2025
PACO, NOSOTROS SEREMOS TU MEMORIA
Roque Miguel Alemañ Bonet 13 de septiembre de 2022
A LAS TRABAJADORAS SOCIALES DE SANTA POLA
Carlos A. Pinto 23 de diciembre de 2020

Periódico Santa Pola © Copyright 2016, todos los derechos reservados.

Diseño: Baluarte Comunicación s.l.