A pesar de que el día de la inauguración calló una fuerte tromba de agua sobre los puestos del Mercado Medieval instalado entre el jueves y el lunes pasado en el Castillo de Santa Pola, durante estos días de Semana Santa miles de visitantes se han acercado para visitar los diferentes puestos de artesanía, disfrutar de sus espectáculos de animación callejera o con las propuestas gastronómicas también presentes. “Los puestos han funcionado bastante bien y el espectáculo de fuegos, pirotecnia y malabares del sábado fue muy concurrido”, comenta la concejala de Fiestas, María Asunción Ruiz. Los niños también pudieron disfrutar de un espacio para ellos, con juegos de madera y varias asociaciones locales estuvieron presentes.








