Muchos toques de emoción, veracidad y realismo han dado este año los participantes en la escenificación de la Venida de la Virgen de Loreto que se ha conmemorado, como cada año, el 10 de diciembre.
Además de haber mayor número de participantes en la rememoración de cómo la Patrona llegó a Santa Pola por el mar, también se amplificó el escenario de la representación. Así, en un principio el Profeta, Pepe Torres, salió de detrás del público y con un micrófono inalámbrico fue anunciando la Vinguda. Luego había dos tarimas en el puerto en las que también hubo parte de la escenificación e incluso se utilizó el balcón de la Cofradía de Pescadores para que intervinieran María de Guadalupe –la señora gaditana que entregó la imagen a los marineros para que la depositaran en el primer puerto seguro al que llegaran– y el pastor Alejandro.
La noche fue apacible y no hacía tanto frío como otros años. Sin embargo, el pesquero Llocomare fue protagonista de la anécdota del acto. Zarpó sin problemas simulando que partía de Cádiz, pero retrasó su llegada a Santa Pola porque tuvieron problemas para encender las luces que anunciaban la buena nueva. Al final, pudieron arrancar el motor y llegaron a puerto para entregar a la Virgen.








