Visitando con Francesc Giner su exposición “Mirant el blau i el gris” nos recuerda que tradicionalmente las mujeres eran las que tejían red y los hombres los que las reparaban, usando agujas de madera totalmente distintas, con una hendidura las de ellas y en forma de lanza las de ellos. En una de sus obras Giner rescata este simbolismo y juega con la dualidad hombre-mujer. Y junto a las agujas de tejer red en sus obras rescata objetos cotidianos para, cambiados de contexto, convertirlos en arte conceptual.
Así, en sus obras expuestas en la Sala de Exposiciones de la Casa de Cultura podemos encontrar objetos como unas chanclas de la playa, conchas, unas tijeras oxidadas, un antiguo enchufe o una persiana de madera de las que ya quedan pocas. La muestra podría clasificarse, según su autor, en el arte Povera italiano, consistente en rescatar materiales pobres para hacer arte.
Y son sin duda las agujas de tejer red los objetos más recurrentes. Así, en varias de las obras, como homenaje al pop art cuyo exponente máximo es Andy Warhol, la aguja de tejer red se repite en series de diferentes colores, realizando un juego cromático con fondo en blanco o en negro.
La figura humana también aparece en muchas de las obras. Así, sorprende, por ejemplo, un gran torso que ha elaborado el artista con las diminutas virutas de papel que desecha una máquina trituradora de documentos.
También está presente en la muestra la admiración de Francisc Giner por el escritor valenciano Vicent Andrés Estellés y en una de sus obras, por ejemplo, sobre el verde intenso de una persiana de madera nos encontramos objetos que simbolizan el pan, la fuerza sexual y el país. “Entiendo que el arte no se debe explicar, sino que es el propio espectador el que debe, al contemplarlo, decidir si le gusta o no y ver qué le sugiere cada obra”, comenta Francesc Giner.







