El monumento más importante de Santa Pola, su Castillo Fortaleza del siglo XVI, es también el centro cultural más relevante de la localidad. En 1982, como recuerda la directora del Museo del Mar, María José Sánchez, se elaboró un Plan Director que ha marcado las directrices para que el Castillo se conserve hoy tal y como lo conocemos. Así, en el Castillo están la Sala Municipal de Exposiciones, el Baluarte del Duque y los Museos del Mar y de la Pesca. Sólo quedan por abrir al público las salas de las alas sur y este, donde los trabajos para seguir recreando la vida de la localidad en el Museo de Arqueología e Historia de Santa Pola están muy avanzados.
Y este trabajo de musealización es fruto de la colaboración a lo largo de 30 años entre el propio personal del museo (su directora, María José Sánchez y los oficiales de mantenimiento Gregorio de Pedro Góez y Juan Bautista Piedecausa) y las distintas Escuelas Taller que han trabajado en el proyecto.
Guiados por el profesor de Ebanistería Francisco Seivane, cuatro alumnos de la Escuela Taller Villa de Santa Pola V han realizado todo el trabajo para el acondicionamiento de las nuevas salas, con su mobiliario correspondiente, del ala sur. Se combinarán en la exposición elementos recuperados por el personal del museo con otros fabricados por la Escuela Taller. Así, hay una sala que recrea la primera oficina municipal de Santa Pola (recubierta con el antiguo zócalo de madera de la aduana del muelle); otra dedicada a una vivienda burguesa del XIX (para ésta se ha rescatado el mobiliario donado por una familia ilicitana) y otra que nos recuerda cómo era una humilde vivienda de pescador, con su artesa en la cocina e incluso una sencilla trona de madera para dar de comer a los bebés. En la planta superior del ala sur se recrea una cámara romana y el interior de una de las torres vigía de Santa Pola. Sólo falta el trabajo de musealización para que puedan abrirse al público.







