La entidad abre un ciclo con el director, compositor y pianista Manuel Ramos Aznar y avanza proyectos como coro infantil y juvenil, aula de voces y conciertos Petit Coin
DAVID POVEDA | 29/05/2026.-
La Coral Levantina Antonio Espinosa abre en 2026 una nueva e ilusionante etapa con la incorporación de Manuel Ramos Aznar como director. Tras casi 51 años de historia y varias fases marcadas por diferentes batutas, la formación mira al futuro con el objetivo de crecer, impulsar nuevos proyectos y reforzar su conexión con Santa Pola.

La Coral Levantina repasa este cambio como un nuevo comienzo después de un recorrido largo y emocional. Su trayectoria arrancó con una etapa “larga y prolífica” bajo su fundador, Antonio Espinosa, un periodo clave que definió el carácter del grupo y su vínculo con la vida cultural local.

Con el tiempo, la coral vivió un reencuentro que sus integrantes describen como enriquecedor, impulsado por el tesón y la ilusión por la música. En ese resurgir, la dirección de Vera Muravieva aportó un enfoque diferente, con una visión renovada sobre el repertorio tradicional y una sensibilidad marcada por su experiencia como pianista y profesora de canto.

La entidad recuerda también la etapa dirigida por Gloria Bercial, a la que atribuye una evolución musical significativa, con una búsqueda de matices, una mayor riqueza interpretativa y el descubrimiento de la “magia” de los pianísimos, que ampliaron la forma de cantar del grupo.

En un cuarto ciclo, la coral destaca la dirección de José Vicente Leal, una etapa que describen como cercana y humana. En ese periodo, subrayan, se consolidó la idea de que la música coral también se construye desde la complicidad, el compañerismo y la capacidad de iniciar caminos nuevos sin miedo.

Ahora, con la llegada de Manuel Ramos Aznar, la Coral Levantina aspira a dar un salto hacia delante. Lo presentan como un artista de enorme prestigio, con bagaje singular, y como director, compositor y pianista. Su incorporación, remarcan, busca abrir una fase de crecimiento y mejorar la proyección de los próximos proyectos.
Entre las iniciativas que la coral sitúa ya en su horizonte aparecen la creación de un coro infantil y juvenil, un aula de formación de voces, y los conciertos Petit Coin (Petit Lloc), además de otras ideas que, señalan, aún están en fase embrionaria y se irán anunciando cuando pasen “de quimeras a hechos”.
Con este nuevo ciclo, la Coral Levantina quiere seguir siendo una pieza activa de la cultura local: memoria y tradición, sí, pero también futuro. La batuta cambia, la intención se mantiene: devolver a Santa Pola, con música y trabajo, el cariño que siempre ha acompañado a su coral.







