Antonio Molina es conocido por casi todos los santapoleros y por muchos de los visitantes por su trabajo en la oficina de la CAM de la Glorieta durante casi tres décadas. A la hora de explicar las razones que le llevaron a iniciarse en el mundo de la pintura se pregunta “por qué los hombres prehistóricos pintaban en las paredes, yo creo que es porque necesitaban expresarse y cada uno utiliza la pintura, la música el teatro o cualquier arte porque cree que es la mejor forma en que puede expresarse”.
Ahora, tras dos años y medio de trabajo acaba de inaugurar (ayer jueves mismo estaba prevista la apertura) una muestra con la que reinventa su estilo pictorico. “Un proyecto muy ambicioso y arriesgado y que rompe totalmente con su anterior línea pictórica”, reza el lema del cartel de la muestra.
Así, si anteriormente en sus cuadros predominaban los paisajes (como en su anterior exposición “Racons de Santa Pola” ahora ha querido indagar en el aspecto de las personas, algunas de ellas reales y otras inventadas o copiadas de imágenes que ha encontrado en la red o en revistas. “Quizás los carteles con los que se ha difundido la muestra puedan conducir a engaño, no se trata de una exposición sólo de retratos de personas mayores, sí que he retratado a tres personas de la localidad e incluso algunas se sorprenderán al verse, pero también hay figuras enteras y también un grupo de deportistas”, comenta el artista.
En la muestra Antonio Molina ha reunido 20 cuadros, casi todos óleos, aunque también hay algún acrílico y también pinturas elaboradas con técnicas mixtas con la utilización de polvo de mármol para dar relieve. “He querido experimentar un poco”, señala el autor. “Desde hace muchos años hay imágenes que se te quedan en la cabeza y las archivas y, al cabo del tiempo, surge la necesidad de sacar todo eso y acometí el proyecto”, añade.
Una curiosidad que quizás interese a quienes se acerquen a contemplar los cuadros es que todos fueron empezados al mismo tiempo. “Los he ido colgando y descolgando, pintando una parte de uno y luego otro a medida que encontraba la inspiración o ganas para cada uno de ellos”, señala el pintor santapolero.
Su formación es básicamente autodidacata. “Siempre intento mejorar la técnica y eso se consigue a golpe de brocha, experimentando y equivocándote para aprender”, señala. No obstante, al terminar su última exposición realizó un curso de carboncillo con Jorge López, profesor de Belas Artes del IES Santa Pola y también ha seguido un curso de perfeccionamiento con el alicantino Simón Picó.
La exposición de Molina se enmarca en la convocatoria Solo Arte de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Santa Pola y puede visitarse de forma totalmente gratuita en la sala de exposiciones de la Casa de Cultura hasta el 26 de noviembre. “Animo a todo el público a que acuda a la exposición, que quizá se sorprendan y algún que otro cuadro puede originar una sonrisa, vayan y disfruten de ella”, concluye Molina a modo de invitación.







