El aviso de un taxista a un agente de paisano desencadenó una actuación coordinada frente a la estación de autobuses. La Policía Local inició maniobras de RCP mientras se trasladaba a los sanitarios con máxima urgencia
REDACCIÓN | 21/03/2026.-
La Policía Local de Santa Pola y los servicios de emergencias sanitarias han logrado salvar la vida de una mujer que entró en parada cardiorrespiratoria mientras viajaba en un taxi. La intervención, desarrollada junto a la estación de autobuses, puso de manifiesto la importancia de la rapidez de respuesta, la coordinación operativa y la formación continua de los equipos implicados.
El incidente comenzó cuando un taxista, al detectar la gravedad de su pasajera, alertó al agente Palao, de la Policía Local, que se encontraba fuera de servicio y de paisano en las inmediaciones de la estación de autobuses. El agente dio aviso inmediato a la Central de Transmisiones, activando el protocolo de emergencia.
Bajo la dirección operativa del oficial de servicio C022, se coordinaron las patrullas de Seguridad y del sector Centro. Los agentes de Seguridad llegaron de inmediato al lugar, frente a la estación de autobuses, y junto al agente Palao extrajeron a la paciente del vehículo e iniciaron las maniobras de RCP.
Mientras tanto, la patrulla del sector Centro localizó y trasladó con la máxima urgencia a los equipos sanitarios —médicos, personal de enfermería y técnicos—, contando además con la colaboración de profesionales sanitarios de paisano que se sumaron a la intervención.
Formación y estrategia: claves del éxito
El oficial C022 subrayó que el resultado se explica por una estrategia basada en preparación y reducción de tiempos de respuesta:
“Nuestros agentes cuentan con una preparación muy específica en coordinación y reducción de tiempos de respuesta. Buscar la calidad, eficacia y eficiencia ha sido fundamental para este resultado. Los agentes están preparados para actuar con éxito en situaciones de vida o muerte.”
Recuperación y traslado
Tras varios minutos de reanimación frente a la estación, llegó el momento decisivo: la mujer recuperó el pulso —“¡Tiene pulso!”— y comenzó a respirar de forma progresiva. Posteriormente fue trasladada por una unidad del SAMU al Hospital General de Elche para recibir atención especializada.
Una cadena de decisiones rápidas, manos entrenadas y coordinación sin margen para el error. En emergencias, la suerte ayuda… pero la preparación salva. Y esta vez, salvó.







