La investigación del santapolero Vicent Ayala Andreu desarrolla un proceso de electrodiálisis y electroclorinación que eliminará la salinidad de las aguas residuales, posibilitando su uso agrícola y urbano.
REDACCIÓN | 13/10/2025.-
Un novedoso proyecto de la Universidad de Alicante (UA) permitirá que Santa Pola pueda reutilizar el cien por cien del agua depurada para usos agrícolas y urbanos. La iniciativa forma parte de la tesis doctoral industrial del santapolero Vicent Ayala Andreu, que ha desarrollado un sistema capaz de eliminar el exceso de salinidad de las aguas residuales mediante un proceso integrado de electrodiálisis y electroclorinación.
El estudio, titulado “Proceso integrado de electrodiálisis-electroclorinación para el tratamiento de aguas residuales para uso agrícola y la protección del medio ambiente”, ha superado con éxito su fase piloto, realizada en la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Santa Pola.
Dirigido por los también santapoleros Dr. Miguel Ángel Montiel López y profesor Vicente Montiel Leguey, director del Grupo de Electroquímica Aplicada y Electrocatálisis del Instituto de Electroquímica de la UA, el proyecto cuenta con la cofinanciación de la empresa EURODIA, que ha aportado el prototipo de desalación por electrodiálisis reversa (EDR), y con la colaboración del Ayuntamiento de Santa Pola, que ha cedido las instalaciones de la EDAR gestionada por Global Omnium.
Desalinizar las aguas residuales
El objetivo central de la investigación es aprovechar la mayor cantidad posible de aguas residuales depuradas mediante un tratamiento terciario avanzado, para que puedan emplearse en la agricultura.
Las aguas depuradas en Santa Pola presentan una alta concentración de cloruro de sodio (sal común) debido a las filtraciones marinas en la red de alcantarillado, una consecuencia del nivel freático elevado y la proximidad del municipio al mar.
Ayala plantea eliminar el exceso de salinidad en el agua residual tratada para hacerla apta para el riego. Los ensayos realizados con la planta piloto en la EDAR de Santa Pola han logrado resultados exitosos, replicando los obtenidos previamente en los laboratorios de la Universidad de Alicante.
El proceso permite recuperar entre un 80% y un 90% del agua depurada, con una conductividad inferior a 2,5 mS/cm, lo que hace viable su uso agrícola directo.
El 10–20% restante, que constituye el rechazo o concentrado del proceso, puede transformarse total o parcialmente en disoluciones de hipoclorito sódico (lejía), utilizables dentro de la propia depuradora o en otras dependencias municipales donde sea compatible su uso.
La fase final del estudio se desarrollará en la Universidad de Alicante, empleando las aguas obtenidas en la EDAR de Santa Pola. Con ello se completará la investigación que Vicent Ayala Andreu defenderá como tesis doctoral.
Visita a la EDAR
Para conocer los avances del proyecto, la pasada semana se celebró una visita a las instalaciones de la EDAR de Santa Pola, donde se mostró el funcionamiento de la planta piloto.
Participaron el teniente de alcalde, José Pedro Martínez, el concejal de Medio Ambiente, Ángel Piedecausa, y técnicos municipales, junto al jefe de planta, José Miguel Sempere (Global Omnium) y otros especialistas de la empresa.
Durante la visita, Vicent Ayala y sus directores, Miguel Ángel Montiel y Vicente Montiel, explicaron los resultados obtenidos y el potencial del proyecto para la gestión hídrica sostenible del municipio.
Compromiso con el medio ambiente
Tras la visita, José Pedro Martínez se mostró ilusionado y destacó la importancia de este avance para el municipio:
“Santa Pola tiene un problema endémico de filtraciones de agua del mar a la red de alcantarillado, ya que el nivel freático está muy alto y toda la zona baja del pueblo está al mismo nivel del mar. Debido a esto, las filtraciones generan un exceso de sal en el agua que se eleva a la depuradora y está impidiendo su correcta reutilización”.
El teniente de alcalde celebró los resultados alcanzados y anunció la intención de desarrollar el proyecto a escala industrial:
“A corto plazo vamos a poder cumplir el objetivo de reutilizar el cien por cien del agua residual para usos agrícolas y urbanos —como baldeos, riego de parques y jardines—, aprovechando también la lejía obtenida en el proceso. Este sistema supondrá una mejora ambiental importante y, además, es un orgullo que haya sido desarrollado por santapoleros”.
Con esta iniciativa, Santa Pola se posiciona como referente en innovación hídrica y sostenibilidad, apostando por un modelo circular de gestión del agua que conjuga investigación universitaria, colaboración institucional y compromiso medioambiental.







