El agente recibió una violenta patada frontal cuando acudía a socorrer a una mujer que presuntamente estaba siendo agredida física y verbalmente
DAVID P.N. | 1/10/2025.-
Un agente de la Policía Local de Santa Pola se recupera de una triple fractura en el pie sufrida el pasado 20 de septiembre, tras intervenir en un caso de violencia de género en la localidad. El agente, que actuaba junto a su compañero, lograron reducir y detener a un hombre que estaba presuntamente agrediendo a su pareja en el interior del domicilio, pese a la extrema violencia del individuo.
La llamada de auxilio
Los hechos ocurrieron a primera hora de la tarde del sábado. La Policía recibió una primera llamada alertando de fuertes discusiones y golpes en un bloque de viviendas. Segundos después, un viandante volvió a avisar por el mismo motivo. Una vez en el lugar, los agentes pudieron escuchar con claridad amenazas de muerte, insultos, gritos y golpes contundentes.
Los agentes subieron planta por planta hasta localizar el origen de los gritos. Tocaron a la puerta, pero el hombre se negó a abrir alegando que hacía falta una orden judicial. Finalmente fue la propia víctima, medio desnuda y golpeada, quien consiguió abrir. En ese momento, el agresor le propinó un bofetón y se enfrentó a los policías.
Una fuerte agresión
El agresor estaba muy alterado y propinó una potente patada frontal a los agentes. Uno de ellos, al intentar protegerse, interpuso la pierna, llevándose de lleno el fuerte impacto. En los primeros instantes, debido al estado de tensión y al “calor del momento”, no percibió la gravedad del golpe.
El individuo continuó lanzando golpes, por lo que fue necesario un forcejeo para reducirlo y colocarle los grilletes. Una vez controlada la situación, el agente comenzó a notar que no podía caminar.
En el Centro de Salud fue derivado al hospital, donde se confirmó que sufría tres fracturas en el pie como consecuencia de la patada recibida. Permanecerá de baja durante varias semanas.
Piso destrozado y víctima sin protección previa
El interior de la vivienda presentaba un estado de destrozo absoluto, con muebles volcados y sillas rotas. La mujer no estaba registrada en el sistema VioGén, por lo que se activó el protocolo cero desde la Guardia Civil para garantizar su protección inmediata.
El detenido, de mediana edad al igual que la víctima, quedó bajo custodia policial y pasará a disposición judicial.







