La tradición, con más de 140 años de historia, mantiene su esencia: un sencillo obsequio dulce que premia el esfuerzo y alimenta la ilusión navideña de la población infantil y de distintos colectivos del municipio
DAVID P.N. | 18/12/2025.-
La Navidad ya se nota en Santa Pola… y también se huele a caramelo y papel de colores. El Ayuntamiento ha comenzado un año más la tradicional entrega del cartucho, el clásico cucurucho de dulces que forma parte de la memoria colectiva del municipio y que se reparte tanto en los colegios como entre distintos colectivos sociales.
Esta semana han sido las personas con diversidad funcional, las usuarias de la gimnasia en Playa Lisa y los usuarios del TAPIS quienes han inaugurado la campaña, en unos actos cargados de cercanía, emoción y ambiente navideño.

Primeros cartuchos: diversidad funcional, Playa Lisa y TAPIS
El arranque oficial llegó en el Baluarte del Duque, donde casi un centenar de personas con diversidad funcional recibieron su cartucho de manos de la alcaldesa de Santa Pola, Loreto Serrano, y de la concejala Gela Roche. El acto tuvo un marcado carácter inclusivo y festivo, con un público muy participativo que vive cada año esta cita como un momento especial.
También se ha realizado ya la entrega del cartucho a las usuarias de la gimnasia en Playa Lisa. El reparto corrió a cargo del concejal del barrio, Ángel Piedecausa, acompañado por miembros de la Asociación de Vecinos de Playa Lisa y Tamarit, que se sumaron al gesto simbólico de inicio de la Navidad en esta zona del municipio.
Otro de los momentos esperados ha sido la visita al TAPIS, donde los usuarios han recibido cartuchos y lotes navideños en su local, ya decorado para estas fechas y con especial protagonismo para el Belén. La “esperada visita anual” volvió a vivirse con muchas sonrisas y ambiente de celebración.
Con estos primeros actos, el Ayuntamiento da el pistoletazo de salida a una tradición que culminará, como cada año, con la entrega del cartucho al alumnado de todos los centros escolares el último día de clase antes de las vacaciones de Navidad.
Qué es el cartucho y por qué es tan especial
El cartucho —o cartutxo— es un cucurucho elaborado con papel de catxirulo de colores, que en su interior guarda distintas golosinas. Sencillo y reconocible, forma parte del imaginario navideño de generaciones de santapoleros y santapoleras.
Se trata de una tradición local propia de Santa Pola, impulsada desde el Ayuntamiento y en la que colabora la Cofradía de Pescadores. Su antigüedad es considerable: los estudios históricos permiten situar la costumbre, al menos, en torno al año 1881.
En los actos municipales del 16 de abril de 1882 ya aparece reflejado un pago del Ayuntamiento a un confitero de la localidad por los dulces adquiridos para ser repartidos entre la población escolar con motivo de los exámenes de diciembre. Es, de facto, una de las referencias documentales más antiguas del “cartucho” tal y como hoy lo conocemos.
De Santo Tomás al “día del cartucho”
En sus orígenes, el cartucho se repartía el día de Santo Tomás, el 21 de diciembre. Tanto arraigo tuvo aquella costumbre que era frecuente referirse a la fecha utilizando directamente la expresión “el día del cartutxo”.
Con el tiempo y los cambios en el calendario escolar, la tradición se adaptó: el reparto pasó al último día de clase antes de las vacaciones de Navidad, y hoy en Santa Pola todo el mundo sigue hablando del “día del cartucho” como una jornada señalada en rojo para la población infantil.
El sentido de la costumbre es doble: por un lado, reconocer el esfuerzo del alumnado y poner en valor el estudio, y por otro, asegurar que todos los niños y niñas del municipio reciban un pequeño obsequio dulce en unas fechas en las que, históricamente, no todas las familias podían permitírselo.
Aunque el continente —el cucurucho de papel— se mantiene fiel a su forma y aspecto tradicional, el contenido ha ido evolucionando. Hoy ya no se encuentran aquellos piñones o confites de antaño, pero lo que no ha cambiado es el espíritu que sostiene la tradición: ilusión, fiesta y alegría compartida.
Ilusión que se renueva cada diciembre
Más allá de los datos históricos, el cartucho sigue vivo porque cada año niños, familias y colectivos esperan su llegada con el mismo entusiasmo. Para muchos, es el primer gesto oficial de que “la Navidad ya está aquí”; para otros, un símbolo de igualdad y cuidado comunitario.
Con el inicio de estos primeros repartos en el Baluarte del Duque, Playa Lisa y el TAPIS, Santa Pola vuelve a conectar presente y pasado: un sencillo cucurucho de papel que, 140 años después, sigue siendo capaz de dibujar sonrisas y de recordar que la Navidad también es compartir.







