Las nuevas medidas de seguridad no empeñaron la celebración de uno de los actos devotos más importantes de la villa en Fiestas.
Nuevamente, como ha venido siendo la tónica general en estas septembrinas fiestas, los santapoleros miraban al cielo no con devoción, sino inquisitivos y rogantes a su Patrona, la Virgen de Loreto, para que intercediese allá arriba y permitiera la celebración de la Ofrenda Floral a la Patrona. Y, tal y como narraban las Camareras de la Virgen, “ésta escucha, y mucho”.
Así, el cielo se desencapotó una vez más para permitir que centenares de fieles expresaran, en forma de ramo de flores, su cariño a la Mare de Déu de Loreto. Un cariño que contó este año con una nueva organización. Cambio de escenario, de ubicación de sillas, de accesos controlados en entradas y salidas y que no deslució, en líneas generales, el desarrollo del acto.
Pequeños puntos de crítica
Dos fueron los pequeños instantes que despertaron críticas en el respetable asistente. El primero de ellos, cuando se situaron personas de pie junto a la vallas que jalonaban el recorrido, impidiendo ver el acto a aquellos (especialmente personas mayores) que esperaban sentados en las sillas instaladas por el Ayuntamiento. El segundo, al finalizar la propia Ofrenda, en la puerta de entrada al Castillo, donde coincidieron durante algunos minutos gentes que deseaban entrar con público que quería salir. Afortunadamente, el tapón, originado por el montaje de las jaulas de la traca de la Penya el Tró, que creaba pasillo, fue prácticamente efímero.
Centrándonos en lo positivo, centenares de personas se acercaron en comitiva al epicentro festero y cultural santapolero desde la Plaza de Abastos, entrando por la puerta principal y saliendo por la del lado contrario. Una ceremonia fluida, más rápida que otros años y no exenta de la tradicional espectacularidad del montaje de un arco conformado por ramos blancos y azules.
Acudieron al mismo representantes festeros de localidades vecinas y miembros de todas las comparsas de Moros y Cristianos y Unió de Festers que, junto con Cofradía, Cruz Roja, Policía Local, Guardia Civil y autoridades, rindieron homenaje a la Alcaldesa Honorífica de la villa depositando una cesta de flores.







