EUROPAN 18
 

Los proyectos destacados de EUROPAN imaginan una nueva vida para la cantera y el antiguo varadero de Santa Pola

 
Martes 30 de junio de 2026 0 comentarios
 

El proyecto ganador, “Water Journey”, plantea una transformación progresiva del ámbito a partir del agua, el relieve, la revegetación y la conexión entre la sierra, la ciudad y el mar

DAVID POVEDA | 26/06/2026.-
El futuro de Cantera-Varadero empieza a imaginarse desde el agua, la memoria geológica, la recuperación del paisaje y la conexión entre la sierra y el mar. Las conclusiones del jurado de EUROPAN 18 permiten conocer con más detalle las ideas que han destacado en Santa Pola dentro del prestigioso concurso europeo de arquitectura y urbanismo dirigido a jóvenes profesionales.

Un vacío urbano con valor estratégico

El emplazamiento propuesto por Santa Pola se sitúa al este del municipio, entre el litoral y las zonas urbanizadas, en un territorio lineal que actúa como enlace entre la tierra y el mar.

El ámbito, de unas 6 hectáreas, incluye terrenos baldíos vinculados a la antigua explotación de la cantera, espacios industriales abandonados, plataformas, infraestructuras viarias, el antiguo varadero, muelles, rompeolas y un frente marítimo que conserva una relación directa con el paisaje litoral.

El jurado define este espacio como un gran transepto tierra-mar, un eje donde se suceden situaciones geográficas y urbanas muy distintas: las canteras altas, las estribaciones, el cruce urbano y el paseo marítimo.

Entre las Salinas, la Sierra y el Mediterráneo

Santa Pola se extiende entre las lagunas de las Salinas y los acantilados de la Sierra, con una identidad marcada por su pasado pesquero, su actividad marítima y su desarrollo turístico.

En las zonas altas del ámbito aparecen dos grandes canteras áridas que muestran las capas geológicas de la Sierra y restos fósiles vinculados a un antiguo atolón. En el entorno del paseo marítimo, el antiguo sistema industrial y portuario ha dejado huellas que hoy conviven con espacios degradados, aparcamientos provisionales y un borde litoral de gran potencial.

Más allá de la costa, los fondos marinos albergan praderas de posidonia, una biodiversidad clave para la calidad ambiental del litoral.

La pregunta planteada por EUROPAN era tan sencilla como compleja, ¿cómo hacer renacer este territorio?.

“Water Journey”(primer premio)

El jurado valoró especialmente su capacidad para comprender el territorio dentro de sus dinámicas geográficas.

La propuesta sitúa el agua y el relieve como elementos fundacionales del paisaje. A partir de ellos construye una nueva narrativa capaz de orientar la relación entre la tierra, la ciudad, la sierra y el mar.

El jurado destaca que el proyecto trabaja con distintas escalas espaciales y temporales, planteando una estrategia económica, eficaz y resiliente ante el cambio climático.

Una de las principales virtudes de “Water Journey” es su flexibilidad. El proyecto propone acciones sencillas y adaptables, pensadas para poder desarrollarse a corto, medio y largo plazo.

Esta mirada progresiva facilita la programación de inversiones y permite que la transformación del lugar no dependa de una única gran operación, sino de una secuencia de actuaciones compatibles entre sí.

A gran escala, la propuesta plantea un sistema de naturaleza urbana basado en la restauración de los ríos costeros de la sierra, conectando las laderas con corredores verdes y nuevos usos paralelos al relieve.

A escala de emplazamiento, desde la cantera hasta el paseo marítimo, el proyecto plantea intervenciones adaptadas a cada zona. La idea es potenciar el curso del agua, aprovechar lo existente y favorecer la reapropiación ciudadana del espacio mediante vistas, huellas, senderos, paseos, cultivos, equipamientos, actividades deportivas y puesta en valor del patrimonio natural y geológico.

En la cantera, “Water Journey” propone iniciar un proceso de recuperación del suelo y revegetación mediante intervenciones de bajo impacto, pequeñas operaciones topográficas y dispositivos que utilizan las propias fuerzas de la naturaleza como herramienta de transformación.

En las estribaciones, el proyecto plantea reutilizar edificios y plataformas existentes para crear instalaciones vinculadas a eventos y nuevos usos, con una doble función relacionada también con la regulación del agua.

En el cruce urbano, propone recalificar la calle como un eje verde y amable, capaz de retener mejor el agua y conectar espacios intermedios.

En el paseo marítimo, la propuesta divide la costa entre espacios naturales, como marismas, y usos recreativos con instalaciones temporales.

“Panarchy Cycles 3p4o”, (segundo premio)

El jurado valoró su sólida estructura teórica y su forma de abordar el emplazamiento como un territorio heredado de ciclos anteriores de transformación productiva.

La propuesta entiende que la actividad económica del pasado degradó parte de las cualidades medioambientales del lugar, pero también dejó materiales, huellas y condiciones que pueden integrarse en una nueva etapa.

El proyecto defiende la coevolución entre naturaleza y cultura, entendiendo la regeneración no como un estado final cerrado, sino como un proceso continuo, vivo y adaptable.

El planteamiento se organiza como un plan de acción estratégico en tres fases: táctica, infraestructural y adaptativa.

Estas etapas acompañan la transformación del lugar mediante acciones sobre el terreno, los hábitats, el programa de usos y las continuidades urbanas y ecológicas.

Las primeras actuaciones prepararían el sitio mediante pequeñas modificaciones topográficas, gestión del agua, compost procedente de posidonia y creación de entornos pioneros capaces de activar nuevos usos.

En una segunda fase, el proyecto propone transformaciones más profundas. Entre las ideas más destacadas figuran la posible demolición de antiguos muelles del paseo marítimo para recuperar la libre circulación de sedimentos y la eliminación de la rotonda occidental para favorecer una conexión más amable y peatonal entre la tierra y el mar.

En una tercera etapa, el proyecto plantea consolidar los nuevos entornos una vez alcanzado un mayor equilibrio natural, manteniendo y desarrollando usos ciudadanos compatibles con el paisaje recuperado.

“The Cap Flows to the Sea (and Back Again)”, (mención especial)

El jurado destacó su lectura del territorio a partir de las huellas del antiguo atolón y su capacidad para estructurar el ámbito como un sistema integrado, a la vez natural y transformado por la acción humana.

La propuesta plantea crear estructuras paisajísticas lineales resilientes, con vocación ecológica y social. Su objetivo es reducir los impactos de episodios de lluvias intensas y tormentas, como las DANAs, generar zonas de refugio entre entornos y anticiparse a la subida del nivel del mar.

El proyecto organiza sus dispositivos entre la sierra, la ciudad y la costa. Propone un corredor verde en torno a la Ronda Norte, medidas para fijar la línea de costa y conexiones transversales a través de los barrancos.

Para la cantera superior, plantea una reserva natural, depósito de agua y yacimiento geológico. Para la cantera inferior, propone una mayor integración en la ciudad y la creación de espacios públicos en torno a un centro de investigación y desarrollo dedicado a la posidonia.

El eje hacia el mar se concibe como un espacio más calmado y vegetalizado, mientras que el frente marítimo combina la renaturalización de dunas con el refuerzo de las defensas del rompeolas.

“Living Traces”, energía, agua y recorridos culturales (preseleccionado)

Su principal particularidad es abordar el emplazamiento como un espacio capaz de producir energía utilizando el aire y el sol como recursos. La propuesta incorpora microturbinas eólicas, turbinas en el paseo marítimo y un parque solar en los circos de la cantera y a lo largo de antiguas estructuras vinculadas al transporte.

El proyecto combina esta función productiva con la gestión de las lluvias mediante la topografía, con zonas de retención aguas arriba y jardines pluviales aguas abajo.

También propone rutas culturales, paseos, pasarelas, un sendero por la cresta y un posible museo. El jurado reconoce el interés de sus ideas, aunque considera que el conjunto no resulta suficientemente convincente.

“Resurfacing Horizons”, un parque lineal de la playa a la sierra
(preseleccionado)

El proyecto aborda el emplazamiento desde la perspectiva del espacio público y explora la idea de un parque lineal que se extiende por todo el ámbito.

La propuesta conecta la playa y su cordón dunar con el paseo marítimo, una plaza, un sendero amable, un parque circular en la cantera inferior y un recorrido suspendido en la cantera superior hasta alcanzar las alturas de la Sierra.

El jurado valora su capacidad para reunir los distintos ambientes del lugar, aunque señala que el proyecto resulta demasiado breve en cuanto a los procesos de transformación y la gestión de las dinámicas naturales.

Cinco miradas para un mismo territorio

Los proyectos destacados de EUROPAN 18 coinciden en una idea de fondo, Cantera-Varadero no debe entenderse solo como un vacío urbano, sino como una oportunidad para reconstruir la relación de Santa Pola con su paisaje.

Agua, relieve, posidonia, fósiles, canteras, memoria industrial, caminos, dunas, barrancos y espacios públicos aparecen como piezas de un mismo relato.

El concurso no ofrece una solución única e inmediata, sino un conjunto de miradas posibles para pensar el futuro de un ámbito complejo. En todas ellas aparece una preocupación común, regenerar sin borrar, transformar sin perder memoria y preparar el territorio para los desafíos climáticos y urbanos de las próximas décadas.

 

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