La petición continúa una línea de actuaciones ya iniciadas, actualmente en licitación, con financiación estatal superior a un millón de euros
REDACCIÓN | 19/2/2026.-
El Ayuntamiento de Santa Pola ha solicitado al Ministerio de Cultura una subvención de 2.034.693 euros dentro del Programa 2 % Cultural 2025 para culminar la puesta en valor y garantizar la conservación preventiva de la Zona Arqueológica de La Picola, declarada Bien de Interés Cultural (BIC).
La actuación planteada busca completar el proceso de adecuación del yacimiento para un uso público ordenado, incorporando infraestructura que permita regular accesos, contextualizar la visita y reforzar la protección del enclave arqueológico. La idea de fondo es clara: que La Picola pueda visitarse mejor, sin que ese “mejor” se traduzca en más desgaste.
Entre las medidas previstas destaca la construcción de un Centro de Interpretación vinculado directamente al BIC, concebido como infraestructura de apoyo al yacimiento. Este espacio serviría como punto de contextualización previa, facilitaría el control de accesos y permitiría mejorar las condiciones de conservación mediante una gestión más eficiente del flujo de visitantes.
El equipamiento incluiría un área expositiva e interpretativa, espacios para actividades divulgativas y educativas, una sala de proyecciones con recursos audiovisuales y servicios complementarios necesarios para la gestión del conjunto. Además, se plantea un espacio exterior cubierto orientado a talleres y actividades con vistas al propio yacimiento, reforzando la comprensión del entorno histórico en el que se integra.
Esta solicitud da continuidad a actuaciones ya iniciadas en La Picola, que se encuentran actualmente en proceso de licitación y que cuentan con financiación del Gobierno de España a través del Real Decreto 769/2025, regulado por el Ministerio de Industria y Turismo, por un importe superior a un millón de euros destinado a proyectos sostenibles de mantenimiento y rehabilitación del patrimonio turístico.
Poner en valor un yacimiento no es “ponerlo bonito”: es hacerlo visitable sin ponerlo en riesgo. Y La Picola, si llega la financiación, daría un paso importante justo en esa dirección.







