El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Alicante ha intervenido 1.000 kilogramos de pescado con deficiencias de etiquetado en Santa Pola, así como 350 kilogramos de atún rojo (Tynus Thunus) en Alicante.
En la madrugada del pasado sábado día 21, se detectó frente a las costas de Santa Pola actividad de pesca recreativa irregular por lo que se estableció un dispositivo específico, mediante el cual se logró identificar a varias personas que practicaban pesca ilegal y furtiva utilizando artes ilegales, como las conocidas como “ganglis” y los reteles denominados “viveros”, llegando a pescar especies vedadas (inmaduros y especies no permitidas para la pesca recreativa).
La Guardia Civil identificó a varias embarcaciones de pesca recreativa que habían cometido diferentes infracciones administrativas en materia de pesca marítima y de ordenación del sector pesquero, y a cinco personas y formuló las correspondientes denuncias. Intervino cinco redes de arrastre de las conocidas como “gangli”, dos redes de arrastre, nueve reteles conocidos como “viveros” y 60 kilogramos de pescado y marisco. El pescado decomisado se entregó a un centro benéfico de la localidad.
El patrón mayor de la Cofradía de Santa Pola, José Ramón García, señala que “no es lógico que los barcos recreativos, que se supone tienen un nivel adquisitivo, se dediquen a esta actividad, que nada tiene que ver con nosotros, los profesionales”.








