Con apoyo de cofradías, entre ellas la de Santa Pola, el informe se enviará a la Comisión Europea para que se tenga en cuenta en futuras normas
DAVID P.N. | 2/2/2026.-
La Diputación de Alicante ha presentado este lunes un estudio científico sobre la pesca de arrastre en la provincia que sostiene que las evaluaciones oficiales (MEDITS) podrían estar sobreestimando el nivel de explotación y subestimando los recursos existentes. El informe, elaborado por los profesores Just T. Bayle-Sempere y Mª Ángeles Castro López de la Universidad de Alicante, se remitirá a la Comisión Europea con el objetivo de que se tenga en cuenta en futuras decisiones que afectan al sector.
El trabajo se ha elaborado con la colaboración de las cofradías de Santa Pola, Dénia, Calp y La Vila Joiosa, llega en un momento de alta tensión para el sector pesquero mediterráneo, sometido a recortes de esfuerzo y a una presión creciente para reducir el impacto ambiental de las artes de fondo.

“En Bruselas se están tomando medidas que no se ajustan a la realidad”
El presidente de la Diputación, Toni Pérez, enmarcó el estudio en la necesidad de “trasladar” evidencias a las instituciones europeas: la corporación, dijo, ha financiado este análisis porque existe la percepción de que “en Bruselas se están tomando medidas que no se ajustan a la realidad” del arrastre en la provincia. La intención, añadió, es remitir el informe a la Comisión Europea para que se tenga en cuenta al diseñar políticas que impactan sobre el sector.
En su intervención, el dirigente provincial insistió además en una idea política y comunicativa: el estudio, afirmó, “demuestra la capacidad del sector de aportar ciencia” frente a visiones que, a su juicio, minusvaloran su profesionalidad, y defendió que la sostenibilidad debe interpretarse como un equilibrio entre lo ambiental, lo económico y lo social.

La tesis central: el diagnóstico “oficial” puede estar sobredimensionando la sobreexplotación
Un punto llamativo del informe, tal como lo resumió la Diputación, es que las evaluaciones oficiales (MEDITS) tenderían a “sobreestimar” el estado de explotación y a “subestimar” los recursos pesqueros disponibles, al menos en la escala provincial analizada. Por ello, el estudio propone revisiones metodológicas que incorporen mejor la realidad local, a partir de datos y series más ajustadas a los caladeros y patrones de esfuerzo de la zona.
MEDITS es una campaña científica de arrastre de fondo ampliamente utilizada para estimar abundancia y estructura de poblaciones en el Mediterráneo, con protocolos estandarizados para lograr comparabilidad entre áreas y años.
El debate que abre el informe alicantino no es menor: si el “termómetro” con el que se mide el estado de los recursos no capta bien matices locales, las decisiones (días de pesca, vedas, exigencias técnicas) pueden percibirse como desproporcionadas en algunos territorios.

No niega el impacto: reconoce huella ambiental y pide cambios “de verdad”
El estudio no presenta el arrastre como una práctica inocua: reconoce una huella energética y de carbono elevada, y plantea que el futuro del sector pasa por una transición real hacia un modelo más sostenible apoyado en innovación tecnológica, eficiencia energética y gestión participativa.
En términos prácticos, la hoja de ruta que se desprende de la presentación pública apunta a combinar:
- • Enfoque ecosistémico y territorial: integrar conservación y producción alimentaria en la gestión del caladero.
- • Mejoras de gobernanza: coordinación estable entre cofradías, administración y comunidad científica.
- • Zonificación y vedas: plantear cierres permanentes o temporales para proteger procesos ecológicos sensibles y ordenar el esfuerzo.
- • Racionalización del esfuerzo: ajustar actividad a volumen de recurso y demanda del mercado (no solo a límites administrativos).
Todo ello, defendió Toni Pérez, con una idea de sostenibilidad que no expulse a la flota del mapa, sino que permita compatibilizar protección ambiental y supervivencia socioeconómica de las comunidades marítimas.

Un documento que la Diputación quiere “mover” políticamente
Más allá del contenido técnico, la Diputación subrayó el uso institucional que piensa dar al estudio: se trasladará a los grupos de la corporación provincial y se remitirá a la Comisión Europea.
El gesto busca influir en el diseño de medidas europeas que afectan a la pesca mediterránea, incorporando una lectura “a escala provincia” basada en evidencia científica generada desde Alicante con participación del propio sector.
En paralelo, y como mensaje de cierre, Toni Pérez reivindicó el papel de los trabajadores del mar, “que se juegan la vida cada día” para proveer alimentos, y defendió que la sostenibilidad “real” es la que equilibra las tres dimensiones: ambiental, económica y social.
Al acto asistieron, entre otros, el diputado de Desarrollo Económico, Carlos Pastor, y el director territorial de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Juan Planelles, además de representantes de distintas cofradías.
Desde Santa Pola acudieron Loreto Serrano, alcaldesa y diputada provincial; José Pedro Martínez, concejal de Hacienda; Ángel Piedecausa, concejal de Pesca; y José Antonio Díez y Elia Luchoro, en representación de la Cofradía de Pescadores de Santa Pola.

Declaraciones
Desde Santa Pola, la alcaldesa Loreto Serrano puso el foco en el motivo práctico de la investigación: conocer con precisión la situación de especies que, según explicó, Europa considera “en situación de extinción” o en niveles bajos. Según sus palabras, la conclusión del equipo investigador es que “no es así” y que el problema estaría en que “no se están llevando a cabo correctamente los estudios” previos, de ahí la importancia de “saber cuál es la realidad” de la provincia en el arrastre.
En esa misma línea, el secretario de cofradía José Antonio Díez calificó la jornada como un punto de inflexión y afirmó que la realidad que refleja el estudio “no es para nada como indican” los análisis europeos. Para el representante del sector, “hoy es un día para tener en cuenta” porque, dijo, “aquí es donde tiene que iniciar nuestra marcha” para “salir a flote”.
El concejal de Pesca, Ángel Piedecausa, destacó el carácter poco habitual de la iniciativa: “por primera vez” —señaló— una diputación provincial financia y encarga un estudio de este tipo para conocer la situación real. En su intervención resumió la idea-fuerza con una frase que sonó a lema: “por fin los datos se contrastan con datos”, y defendió que el documento ofrece “una herramienta para empezar a trabajar” y mostrar la realidad del sector en Santa Pola y en la provincia.
Desde el área económica municipal, José Pedro Martínez agradeció la financiación del estudio y fue especialmente crítico con el sistema de base científica que usa Europa para elaborar normas. A su juicio, el informe evidencia “la ineficacia” del método y “cuestiona” esa herramienta de evaluación, que llegó a calificar como “totalmente errónea”. Para el edil, el trabajo debe servir como “punto de partida” para analizar la situación y “reivindicar los derechos” del sector.
El autor principal, Just Tomás Bayle-Sempere, explicó que han analizado poblaciones sometidas a pesca “a partir de capturas directas y diarias de los pescadores” y que sus resultados “discrepan totalmente” de las evaluaciones oficiales. Según indicó, esas evidencias mostrarían que la biomasa “está muy por encima” de niveles recomendables, lo que —añadió— “avalaría solicitar más días de pesca”. Sobre los siguientes pasos, planteó que el sector, junto al apoyo institucional, decida acciones para “cuestionar la propuesta oficial” y hacer valer los resultados. Incluso apuntó que, si fuera necesario, habría “material y evidencias” para sostener una reclamación en tribunales, aunque expresó que lo deseable sería no llegar a ese escenario.







