El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación prepara una Orden que regula la pesca en el Mediterráneo y que, de aprobarse definitivamente, haría imposible que algunos pesqueros alicantinos –entre ellos los de Santa Pola– puedan ir a pescar a los caladeros de Ibiza y Formentera.
Haciéndose eco de las reivindicaciones del sector, la Conselleria de Agricultura y Pesca ha presentado alegaciones a esta orden ministerial ya que, según indica la consellera, Maritina Hernández, “discrimina claramente” a la flota de arrastre de Alicante. Asegura Hernández que la limitación de acceso que se impone a la flota alicantina, que implicaría también una reducción del tiempo del que disponen para faenar, “no cuenta con el suficiente respaldo técnico-jurídico y olvida los derechos históricos adquiridos por dicha flota, reconocidos por los organismos internacionales”.
Así, según explica el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Santa Pola, José Ramón García, en octubre de 2008 se consensuó una orden entre las Administraciones Autonómicas de Baleares, Valencia y el Ministerio que recogía una reducción diaria de una hora para pescar en estos caladeros (pasando de 13 horas diarias 5 días a la semana a 12 horas al día). Y ahora se presenta una orden distinta en la que también se reducen las horas de navegación a 16, frente a las 18 actualmente permitidas. Santa Pola se encuentra a 110 millas de Ibiza por lo que los pesqueros locales, por razones geográficas, no podrían desplazarse hasta allí en ese tiempo. García indica que el caladero de Formentera es tradicional para la flota santapolera, que fue la primera en pescar allí, ya que en la isla no había pesqueros. Además, “nuestros pesqueros se ven obligados a faenar desprotegidos de todo resguardo costero, a 150 metros de profundidad, mientras que los isleños tienen permitidas las capturas a 50 metros”-señala.
Para García, esta zona presenta abundancia de pesca, precisamente por su peligrosidad, y “no existe, en absoluto sobreexplotación”. Por eso, el patrón mayor entiende que, con esta orden, en Baleares, “ni pescan ni dejan pescar; “y si nos la imponen, se consiguirá claramente perjudicar a las empresas alicantinas, y aumentar la lista del paro, a pesar de que a esa profundiad no se entra en competencia con los lugareños que no tienen que arriesgarse tanto como los barcos alicantinos”. Considera García que con ella el Ministerio “desprotege los recursos humanos y no protege los naturales”. El proyecto de orden impone un fondo máximo de 800 metros par los barcos de Alicante, otra discriminación según el Patrón Mayor, “ya que lo permitido es hasta 1000 metros.








