La programación incluye conciertos, talleres, ajedrez, juegos, cenas compartidas y actos religiosos, con especial protagonismo para los más pequeños
DAVID P.N. | 24/4/2026.-
Santa Pola celebrará del 30 de abril al 3 de mayo una nueva edición de las tradicionales Festes de La Creu, una cita organizada por los vecinos de la Calle de la Cruz junto al Ayuntamiento y que volverá a llenar el centro de actividades, música, convivencia y cultura popular. La programación de este año, que coincide con fin de semana, se extenderá durante cuatro jornadas e incorporará un refuerzo especial de propuestas para el público infantil.
Tradición, calle y ambiente vecinal
La presentación de las fiestas sirvió para confirmar que la Calle de la Cruz volverá a convertirse en uno de los puntos neurálgicos del calendario festivo local. Durante cuatro días habrá conciertos, talleres, espectáculos, ajedrez en la calle, juegos, actos religiosos, meriendas compartidas y las habituales cenas vecinales. Una fórmula que no falla: tradición, calle y gente. Mucha gente.
Más actividades para los niños
Ramona Álvarez, una de las organizadoras veteranas, subrayó que este año la comisión afronta la cita con especial ilusión. Según explicó, una de las principales novedades será el mayor peso de las actividades infantiles, con tres días pensados para que los niños participen de forma activa en la fiesta. A su juicio, era una apuesta necesaria para implicar a nuevas generaciones y dar continuidad a una celebración muy arraigada en el municipio.
Una invitación abierta a todo el pueblo
Álvarez insistió en que el objetivo de la organización sigue siendo el mismo de cada año: trabajar por la calle y por el barrio para que toda Santa Pola pueda disfrutar de estas fiestas. Además, lanzó una invitación abierta a vecinos y visitantes para acercarse a la Calle de la Cruz y compartir unos días marcados por el ambiente vecinal y el cariño con el que se preparan cada una de las actividades.
Apoyo institucional y comercial
La responsable de la comisión también quiso agradecer el respaldo institucional y comercial recibido. Destacó el apoyo del Ayuntamiento, que considera imprescindible para sacar adelante la programación, y el de los comercios colaboradores. Según señaló, este año la respuesta del tejido comercial ha sido especialmente positiva, hasta el punto de sumarse más establecimientos que en ediciones anteriores, algunos incluso de forma voluntaria y sin necesidad de ser contactados previamente.
Una fiesta pensada para distintas generaciones
Desde el área de Fiestas, la concejala Nely Baile puso en valor el trabajo de la Asociación de Vecinos de la Calle de la Cruz y destacó que cada vez son más las personas del entorno que se animan a implicarse en la organización. La edil animó a la ciudadanía a acompañar a la comisión durante esos días y remarcó que esta edición tendrá un perfil especialmente atractivo para niños y jóvenes.
Baile subrayó que el programa reúne actividades para distintos públicos, pero recalcó el esfuerzo realizado para reforzar la oferta infantil y juvenil. En ese sentido, mencionó tanto los juegos como las propuestas lúdicas previstas para los días 1 y 2 de mayo, así como la presencia de grupos locales en el apartado musical. El mensaje fue claro: la fiesta mantiene su esencia, pero quiere seguir abriéndose a quienes vienen detrás.
Un ejemplo de convivencia y participación
La alcaldesa de Santa Pola, Loreto Serrano, también intervino en la presentación y aprovechó el acto para felicitar a las organizadoras por su labor. La regidora definió a la comisión como un ejemplo de buena vecindad, participación y trabajo constante, y agradeció el esfuerzo que realizan para mantener viva una tradición que, a su juicio, representa muy bien el carácter del centro del municipio.
La fiesta como tejido social
Serrano destacó que estas fiestas son una forma de compartir cultura y tradiciones desde el ámbito más cercano, el de la calle y el barrio. Además, señaló que la Calle de la Cruz cumple un papel simbólico dentro de la zona centro, del mismo modo que otras celebraciones vecinales lo hacen en distintos puntos del término municipal. En ese marco, defendió que mantener este tipo de fiestas es también una manera de reforzar el tejido social local.
El sopar de cabasset, uno de los grandes momentos
La alcaldesa puso además el acento en uno de los momentos más reconocibles de la programación: el sopar de cabasset, previsto para la primera noche de fiesta. Lo definió como una de las mejores expresiones de convivencia, ya que permite sentarse, hablar y reencontrarse con vecinos a los que muchas veces no se ve en el ritmo apresurado del día a día. No es un gran secreto: a veces una fiesta empieza de verdad cuando la gente se sienta a cenar junta.
Un cartel con sello escolar y paisaje local
Uno de los momentos más destacados de la presentación fue también el reconocimiento al cartel anunciador de este año. Como es tradición, los alumnos de cuarto de Primaria de los colegios de Santa Pola participan en el concurso de dibujo del que sale la imagen oficial de las fiestas. En esta edición, el trabajo ganador ha sido el de Alejandro Martínez, alumno del CEIP José Garnero.
La cruz, la Torre del Tamarit y las salinas
Su dibujo, según se explicó durante el acto, une la imagen de la cruz con uno de los paisajes más reconocibles de Santa Pola: el atardecer junto a la Torre del Tamarit y las salinas. La obra fue muy elogiada por las representantes municipales y por la propia organización, que valoraron tanto su calidad artística como su capacidad para resumir en una sola imagen símbolos muy reconocibles del municipio.
Creatividad premiada
El propio Alejandro explicó que para realizar el cartel buscó varias imágenes de referencia y que trabajó la composición con acrílicos, lápices y difuminadores. Serrano destacó precisamente esa capacidad para representar elementos muy identificables de Santa Pola a través de una mirada creativa y cercana, y felicitó al joven autor por un trabajo que, además, dio un premio a su centro educativo.
Programación
En cuanto a la programación, las fiestas arrancarán el jueves 30 de abril con el tradicional sopar de cabasset a las 21:00 horas. A las 22:30 tendrá lugar el sorteo de la rifa y, a las 23:00, el concierto del grupo No Name.
El viernes 1 de mayo comenzará con la inauguración oficial a las 12:00, acompañada por la actuación de la Coral Villa de Santa Pola. Ya por la tarde, a las 17:00, se celebrará una sesión de ajedrez en la calle con el maestro Luis María Campos Gambuti. Una hora después llegará el espectáculo infantil Zapatones, con humor, malabares y magia.
El sábado 2 de mayo incluirá, desde las 17:00, el taller colaborativo Participa con Colibrí, organizado por ACEM. A las 17:30 comenzará la Gran Gymkana y, al finalizar, se ofrecerá chocolate caliente y merienda para los niños. Por la noche, a las 21:00, se repetirá el formato de cena compartida con el “trae tu cena y que siga la fiesta”, antes del concierto del grupo Chamán, previsto para las 22:30.
La jornada final, el domingo 3 de mayo, arrancará a las 12:00 con juegos de feria y música, en una modificación incorporada este año al programa. Por la tarde, a las 19:30, se celebrará la procesión desde la iglesia y, a las 20:00, la misa cantada por el Coro Los Romeros. Al término del acto religioso se repartirá chocolate caliente entre los asistentes.
Más allá de los horarios y las actividades, la presentación dejó también otro mensaje de fondo: el relevo generacional ya está en marcha dentro de la propia comisión. Ramona Álvarez explicó que cuenta con un equipo de gente joven al que quiere ir abriendo camino poco a poco en la organización. Lo dijo con tono cercano, pero la idea era seria: las fiestas necesitan continuidad, y esa continuidad se construye dejando sitio.
Ganas de compartir
Les Festes de La Creu volverán así a convertir la Calle de la Cruz en un espacio de encuentro, tradición y convivencia entre el 30 de abril y el 3 de mayo. Con una programación amplia, más presencia infantil y el respaldo de vecinos, comercios y Ayuntamiento, Santa Pola se prepara para una de esas celebraciones que no necesitan grandes artificios para funcionar: les basta con calle, memoria y ganas de compartir.







