La convocatoria partirá a las 17:30 desde la Plaza de los Luceros y finalizará en el Ayuntamiento, portando una bandera ucraniana de 100 metros
REDACCIÓN | 17/02/2026.-
Alicante recordará el cuarto aniversario del inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania con una marcha simbólica y pacífica convocada por la asociación Amigos de Ucrania. La acción se celebrará el martes 24 de febrero, a las 17:30 horas, y recorrerá el centro de la ciudad desde la Plaza de los Luceros hasta el Ayuntamiento de Alicante, portando una bandera ucraniana de 100 metros.
La convocatoria nace con un objetivo claro: mantener viva la memoria, denunciar la violencia y reclamar que el apoyo internacional a Ucrania no se diluya “por costumbre”. La asociación recuerda que detrás de los titulares hay familias que siguen viviendo con bombardeos, desplazamientos y cortes prolongados de servicios básicos.
El contexto humanitario sigue siendo grave. De acuerdo con la Misión de Observación de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania (HRMMU), en 2025 se verificaron 2.514 civiles muertos y 12.142 heridos, y el total de víctimas civiles fue un 31% superior al de 2024, lo que refleja un incremento sostenido del impacto sobre la población civil.
A ello se suma la presión sobre infraestructuras críticas. En una actualización reciente, monitores de la ONU advirtieron de que ataques repetidos contra la infraestructura energética han generado “dificultades extremas” para la población civil durante un invierno especialmente duro.
Recorrido con una bandera de 100 metros
La marcha consistirá en un recorrido simbólico por el centro de Alicante llevando una gran bandera ucraniana como gesto de recuerdo a las víctimas y apoyo al pueblo ucraniano y a los valores democráticos.
Además, la organización ha señalado que, con la colaboración del Ayuntamiento, la Plaza de los Luceros se iluminará con los colores azul y amarillo como gesto institucional de solidaridad.
La asociación invita tanto a la ciudadanía como a los medios a acompañar y dar visibilidad a la iniciativa.
Una bandera de 100 metros no detiene una guerra, pero sí puede evitar algo igual de peligroso: normalizarla. Y eso, también cuenta.







