Logro tras logro, proyecto tras proyecto, iniciativa tras iniciativa… La ONGD santapolera Icnelia vuelve de un viaje donde ha conseguido sembrar la semilla de la solidaridad, humanidad, generosidad, altruismo, cooperación, dedicación… En esta ocasión de la mano del proyecto “Fisios Solidarios”. Conscientes de que la sanidad es uno de los aspectos sociales menos desarrollados en Nicaragua, en el mes de agosto, y bajo la supervisión de la doctora Manuela Rodríguez, representante de Icnelia en Nicaragua, se llevó a cabo la segunda fase de dicho proyecto en el hospital regional Dr. Ernesto Sequeira de la ciudad de Bluefields.
Yolanda Ribas y Emilio José Miñano hicieron sus maletas y partieron llenos de ilusión hacia ese otro mundo sumergido en las tinieblas de la pobreza y la desigualdad, partieron hacia Bluefields. Estos dos fisioterapeutas voluntarios, que han seguido la estela dejada por Sofía Sánchez responsable del área de Salud de Icnelia, ofrecieron formación técnica y apoyo práctico a los profesionales del centro sanitario durante tres semanas. Impartieron talleres sobre masaje infantil con el fin de mejorar la calidad de vida de los bebés y de sus padres dentro de la sociedad donde viven y talleres de gerontogimnasia, actividad física adaptada a personas mayores, dirigido a fisioterapeutas, profesores de educación física y médicos.
Gracias a Fisios Voluntarios se ha conseguido, y así lo manifiesta el coordinador de Icnelia José Juan López, apoyar a los fisioterapeutas del hospital regional Dr. Ernesto Sequeira en la labor diaria en el trato con los pacientes, ofrecer formación específica a los profesionales en esta disciplina y a los alumnos de Enfermería de la Bluefields Indian and Caribbean University (BICU) a través de la realización de talleres.

Durante estos días, tanto los voluntarios como los miembros de Icnelia fueron testigos de testimonios cargados de emotividad, de historias desgarradoras, de relatos dramáticos propios de la mejor película de ficción… donde cada uno de sus protagonistas mantiene ese halo de esperanza necesario para seguir viviendo con ilusión y con guiños de alegría. José Juan nos describe la cruel historia de una joven mujer que estuvo entre la vida y la muerte. La sin razón de su ex compañero sentimental fue la causante de varias puñaladas en el estómago y en el brazo cortándole varios tendones. Además de necesitar tratamiento quirúrgico también necesitó fisioterapéutico. Durante el tiempo que estuvieron tratándole el brazo, la joven empezó a notar mejorías en la movilidad del miembro “Esta situación te hace ver que si el hospital estuviera dotado de los recursos materiales y humanos necesarios para la práctica del servicio sanitario sería mucho más factible que los pacientes tuvieran un índice de recuperación mucho mayor, y este caso es una muestra evidente de ello”.

El presidente de Icnelia, José Miguel Zaragoza comentó la situación precaria que vive el hospital nicaragüense en cuanto a medios materiales y recursos humanos “En la actualidad, en la disciplina de Fisioterapia, existen tres especialistas y una cooperante austriaca para atender a todos los pacientes. Cuando nosotros les proporcionamos ayuda de este tipo para ellos es como ver el cielo. Tanto es así que nos piden si cabría la posibilidad de llevar más voluntarios profesionales durante más tiempo”. Zaragoza no ha querido pasar por alto el trabajo realizado por estos voluntarios resaltando la gran calidez humana que poseen “el trato proporcionado a los pacientes fue fantástico. Poco a poco consiguieron ganarse la confianza de estos hasta el punto de que han hecho buenas amistades con las que se están a día de hoy carteando vía postal o vía e-mail y es que la intensidad de lo vivido allí ha creado lazos irrompibles. Desde Icnelia, nos sentimos muy orgullosos tanto de Yolanda como de Emilio. De hecho, desde el hospital nicaragüense se nos ha trasladado la satisfacción por la encomiable labor llevada a cabo por estos jóvenes que aprovecharon sus vacaciones para trabajar altruistamente a favor de una causa social, sin duda un gran gesto de solidaridad y humanidad”. El presidente de Icnelia también ha querido destacar la figura de la doctora Manuela Rodríguez “sin su dedicación altruista sería imposible llevar a cabo los proyectos de la asociación”. Por último Zaragoza ha añadido que “seguiremos impulsando proyectos de calado social. No escatimaremos esfuerzo alguno para aportar nuestro granito de arena en pro de la educación y de la sanidad en Nicaragua uno de los estados más empobrecidos de Centroamérica”.







